Publicidad:
Terra
La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

27 Diciembre 2006

El peletero/Mis cinco hombres

En casa de mi tío era la reina, la dueña y la señora del castillo. Tenía mi propia habitación y llaves de la casa. Cuando mis padres me perdían, ya sabían donde encontrarme. Oficialmente hablando siempre fue mi segundo hogar, porque en realidad yo siempre lo consideré el primero, desde muy pequeña ya fue así. Aquella era mi casa y mi tío era mi pareja, en el sentido que era mi igual, mi doble. Yo mujer, él hombre, yo joven, él maduro, yo alumna, él maestro. Los dos estábamos hechos de la misma materia y los dos intuíamos las mismas cosas. Nunca me sentí tan segura y tan poderosa como cuando de muy niña me abandonaba en sus brazos y le robaba su olor en cada respiración. Él me perfumó, y con él aprendí a mirarme sin necesitar un espejo, sus ojos siempre fueron los míos. A su lado supe qué era no tener miedo y a su lado supe también que nadie me podía tocar. Sus esporádicas amigas y amantes también sabían lo que tenían que hacer cuando me veían entrar por la puerta: irse pronto, aquel reino tenía una reina muy celosa.

Todos mis amantes no entendieron jamás que yo les abandonara durante días o semanas sin dar explicaciones. Protestaban como niños mal criados, todos creían poseer algún derecho sobre mí y sobre mi tiempo. Todos menos uno. Fue el único que entendió que el placer que su sexo me proporcionaba desaparecía con una buena ducha de agua caliente. Tampoco hizo falta decirle dos veces, ni una, que aunque mis jadeos en la cama fuesen más altos y abundantes que los suyos, no significaba que mis carcajadas también lo fueran, todo lo contrario, yo siempre me he reído poco y en silencio. Por eso me gustaba verle sonreír con su carita de niño travieso. Por eso también decidí que fuera el padre de mi hijo. No podía permitir que cualquiera me robara esa sonrisa. Naturalmente le pedí permiso. Su respuesta fue un gesto premeditado y estudiado, imposible de describir, que acabó en un beso suyo y que yo acepté y devolví agradecida.

A mi padre le costó aceptar mi relación con su hermano y mi maternidad más o menos solitaria, pero el pobre hombre hizo el esfuerzo para comprenderlo. Siempre supo que el suyo era un papel de reparto, aunque naturalmente quería ser uno de los protagonistas. Lo fue cuando envejeció, cuando perdió el habla y la memoria, cuando ya no pudo controlar sus esfínteres. Entonces sí, entonces se convirtió en el personaje principal. Hasta que murió. Cuando dejó de ser dueño de sí mismo fue cuando lo amé. Hubiera matado por darle un recuerdo, aunque fuera falso, aunque no fuera suyo, aunque fuera pequeño, un recuerdo que conservara para siempre aquella sonrisa que se le formó en su boca sin dientes. La sonrisa más bonita del mundo.

Mi hijo fue mío hasta que él quiso. Demasiado pronto me dejó para irse con su padre. Fue algo que no me esperaba. A los hombres siempre los había escogido yo, ellos sólo asentían, aceptaban un hecho consumado. Mi hijo fue el primer hombre en dejarme, nunca creyó que tuviéramos algo que decirnos, buena educación y poco más, bueno, y también un poco de cariño. Su padre no era precisamente su amigo, ejercía de padre, lo cual no era ningún impedimento para tenerse absoluta confianza y una total lealtad.

A uno lo parí yo, otro me parió él a mí. A un tercero lo adopté y el cuarto fue él quien me adoptó. ¿Y el quinto?, al quinto lo maté. Bien, no exactamente, murió por mi culpa. Al menos eso es lo que siempre he pensado. Murió en un accidente de automóvil después de haber pasado casi toda la noche conmigo. Era ya muy tarde cuando le pedí que se fuera, todavía no había amanecido, era invierno, había llovido y las carreteras estaban heladas y, lo peor de todo, él era mucho mayor que yo. No debía conducir de noche aquel viejo auto que como él tampoco se resignaba a jubilarse. Yo era muy jovencita, pero sabía el riesgo que corría, lo sabía y dejé que se fuera. Ya empezaba a estar cansada de aquella relación con mi profesor. Sí, lo era, era uno de mis profesores y yo una de sus alumnas. De golpe, de repente, lo vi viejo, casi anciano. Me sorprendí a mi misma, ¿cómo podía haberme gustado un hombre así? Había que terminar aquella relación, rápido. Él se había enamorado de mí y eso era un engorro, una molestia. Sentía vergüenza. Había que echar lastre como fuera. Vete, sal de mi casa, le dije y lo pensé, juro que lo pensé, se va a matar. Y se mató.

Ellos han sido mis cinco hombres. Mis cinco mujeres merecen un relato aparte, una de ellas acaba de nacer, es mi nieta. Mi hijo dice que quiere ponerle mi nombre, debe tener remordimientos de conciencia por su desafección hacia mí, bien, que lo haga, me gusta, yo por mi parte procuraré ser una buena abuela, ya es hora que tenga una alumna. Le enseñaré cómo hay que tratar a los hombres. Es curioso, mi hijo, el único hombre que necesité de verdad, fue el único que me abandonó y ahora, al cabo de los años, regresa con mi nieta en brazos. Debo de haberme hecho vieja.

servido por el-peletero 18 comentarios compártelo

18 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sarah

sarah dijo

Un año de amor vale mas que toda esa vida.
Buenos días pele.
Un beso.

27 Diciembre 2006 | 11:47 AM

El-peletero

El-peletero dijo

Apreciada sarah, ya veo que no te ha gustado mi historia. Cuéntame cosas de tu año de amor, ¿cómo será?, ¿cómo debería ser? Cuéntamelo, me gustaría saberlo.

Besos.

27 Diciembre 2006 | 05:19 PM

julio

julio dijo

Tal vez a sarah no, pero a mí me ha gustado mucho.
Tout va bien?
Saludos.

27 Diciembre 2006 | 10:06 PM

ren

ren dijo

En cierta forma tu relato me ha recordado a un personaje mitológico, Anaxárete, aquella mujer de singular belleza que jamás se conmovió ante el amor de ningún hombre, que ni siquiera se estremeció cuando pasó bajo su balcón el cortejo fúnebre que acompañaba a un joven que se suicidó desesperado por sus desdenes, y a la que los dioses, airados por la dureza de su corazón, convirtieron en estatua de piedra. Esta, al menos, sintió el latido y el calor de esa víscera en dos ocasiones.

Escribes como Dios, Pele, te lo reconozco. :-)

Un beso.

27 Diciembre 2006 | 11:49 PM

sarah

sarah dijo

Sí me ha gustado pele,
bueno, esperaba con tu respuesta ubicarte o que te posicionaras en el relato..tu opinión.
No me has contestado si alguna vez has estado enamorado y has sido correspondido.
Pienso que sí,
no creo que necesites saber mas.Yo quiero lo que quiere todo el mundo, supongo.
Un beso pele, de buenas noches.

28 Diciembre 2006 | 01:11 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Todo bien Julio, gracias, trabajo, obligaciones y más obligaciones que se suman a otras obligaciones, unas no queridas, pero otras deseadas. Enseguida que pueda te visito.
Saludos.

28 Diciembre 2006 | 07:42 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Apreciada ren, la mujer de mi relato ha querido a su tío, también a su padre y por supuesto a su hijo y ahora está empezando a querer a su nieta. (y aun me quedan por contar cuatro de sus cinco mujeres) Todo eso son amores fuertes y potentes, capaces de llenar el corazón de cualquiera. Por el padre de su hijo ha sentido deseo, afecto y amistad, ¿te parece poco? ¿Y por los demás?, por los demás no lo sé, supongo que como nos pasa a todos, un poquito de eso y un poquito de aquello.
Cada día hay más mujeres, sobre todo mujeres y bastantes hombres que organizan su vida sin pareja. Son vidas plenas, independientes y autónomas. No son seres raros o enfermos.

Otro beso.

28 Diciembre 2006 | 07:49 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Apreciada sarah, claro que he estado enamorado. Pero ahora no lo estoy, hasta hace quince días ni siquiera tenía ganas de estarlo, ¡qué bien estaba!, ¡qué tranquilo!, ¡qué paz!, ahora en cambio, a día de hoy, sigo sin estarlo, pero me están entrando ganas. Algo me está pasando y estoy muerto de miedo. Hay momentos en que no me gusta nada, desconfío, de ella, de mí, de todo. ¿Te he respondido?, dame un par de bofetadas, de esas que tú sabes dar y dime algo.
Besos.

28 Diciembre 2006 | 07:54 PM

sarah

sarah dijo

hola pele, qué yo doy bofetadas?
yo te diría: valor, y al toro!!
¿ qué tienes qué perder ?
¿ paz, tranquilidad ?
cuando te mueras tendrás toda la que quieras y mas.
¿ ya has echo hoy tu inocentada ?
besos, ay que envidia mas poco sana que me está entrando, no se habrá confundido el diablo ¿ no ? la que vendía el alma era yo si mal no recuerdo.

28 Diciembre 2006 | 08:06 PM

sarah

sarah dijo

........h........

28 Diciembre 2006 | 08:08 PM

El-peletero

El-peletero dijo

No, no la he hecho, ni me la han hecho, anda, hazme tu una, todo lo que me digas me lo creeré. ¿qué significa tu último comentario?, ¿es un mensaje secreto?, ¿eres una espía?. Cuidado con el polonio.
Besos.

28 Diciembre 2006 | 08:19 PM

sarah

sarah dijo

jajajaj!!! es la h del hecho, que me la comí en el anterior comentario.
Las coñas hay que hacerlas sin avisar, así no tiene gracia...me pensaré la del año que viene.
Puedes creerte todo lo que digo, no suelo mentir, y aquí no tengo necesidad alguna de hacerlo, lo que no quiero no lo cuento, tal vez por ello me cuesta tanto comprender foros, chats y blogs...
Un beso pele, que muerte la del polonio, que sangre fría hacerle eso a alguien !
¿ condición humana ? ¿ educación ?
Me voy a ver a mi selección que jugamos contra Ecuador antes de que me dejen sin cóctel japones y cerveza...

28 Diciembre 2006 | 09:05 PM

ren

ren dijo

n mi opinión, hay tantas interpretaciones de un texto como lectores. Tú eres el padre de la criatura, y evidentemente quien mejor la conoce, pero te diré que la impresión que he sacado de este personaje no coincide con la que me das en tu comentario. Si me permites, te la explico.

Estoy de acuerdo en que los amores que citas (padre, hijo, etc) son fuertes, capaces de llenar el corazón de cualquiera, pero me había dado la impresión de que el de esta chica precisamente no... La imagen que me dio es de una mujer fría, distante, calculadora, posesiva, incluso manipuladora, dotada de una independencia emocional tan acusada que la hace incapaz de amar con la generosidad y entrega que se supone deben de caracterizar a este sentimiento. Es ella quien escoge a los hombres y los trata como a peones de ajedrez usándolos a su antojo (los abandona durante semanas sin explicaciones), indiferente a los sentimientos de ellos, sacrificándolos cuando no le interesan, como refiere con extrema frialdad cuando habla del viejo profesor, cuyo amor le molesta hasta el punto de no importarle su muerte si así se libra de él. O eligiendo si desea amarlos, cuándo o con cuánta intensidad, como hizo con su padre. Es curioso que solo lo amara "cuando dejó de ser dueño de sí mismo". Mientras él estuvo bien prácticamente lo ignoró, relegándolo a un segundo plano, no importándole el daño que pudiera hacerle con su comportamiento...

Aleja a las amantes de su tío, demuestra bien a las claras quién es la reina de aquel territorio, "una reina muy celosa", según sus propias palabras. Ella es quien decide tener un hijo, usando casi de semental a su tío, en quien creo que ve las prendas que desea como herencia genética para su vástago. Veo en todo ello más sentido de la posesión que amor, o al menos es la impresión que me produce. Creo que sí, que sintió ese afecto, deseo y amistad que comentas, pero a su modo. Y supongo que, a pesar de lo mucho que la unía a él, fue también ella quien lo abandonó cuando por los motivos que fuera ya no le interesó su compañía.

El hijo... bueno, el hijo es SU hijo, alguien a quien quizás pensó poder modelar a su manera, como ahora tiene previsto hacer con la nieta. Ese niño podría haber sido su obra, pero no contó con que el chico tuviera voluntad propia y prefiriese a su padre. Quizás fue su piedra en el zapato de los sentimientos, el único al que podría haber profesado un sentimiento profundo. Y en cuanto a la nieta, en ningún momento me ha dado la impresión de que la quiera más que como una alumna a quien enseñar "cómo se trata a los hombres", como una digna sucesora suya.

A lo largo de todo el relato no he podido dejar de verla como una mujer incapaz de dar amor desinteresado, cálido, ni de recibirlo. Eso fue lo que, por asociación de ideas, me trajo a la mente a Anaxárete. Como te dije antes, es mi interpretación personal de tu relato, que puede ser tan errónea como da de sí la subjetividad.

Y en cuanto a lo que me comentabas de que cada vez más personas deciden organizar su camino en solitario, por supuesto que no lo veo como signo de rareza. De hecho, mis dos mejores amigas, a las que adoro, ya de cuarenta y tantos años y con sus vidas hechas, son solteras porque así lo decidieron. Y no solo eso, sino que ambas han tenido la valentía de adoptar sendos niños y asumir su maternidad y sus vidas en solitario.

Un besote, Pele.

Por cierto, ¿qué pasa en el blog de Sarah? Se ha borrado todo...

30 Diciembre 2006 | 01:37 PM

El-peletero

El-peletero dijo

Apreciada ren, lo bueno de un texto no científico es que sea abierto, que en él puedan caber varias interpretaciones, casi todas ellas legítimas y posibles. La tuya evidentemente lo es. Incluso a veces uno descubre cosas que ignoraba, como si los personajes tuvieran vida propia. Sin embargo hay algo que me permito compartir contigo. Casi todo el mundo cree saber qué es el amor, la mayoría de personas están muy seguras sobre su significado y consecuencias. Naturalmente saben también con la misma seguridad, qué cosa no es el amor. Yo, en cambio, no estoy tan seguro de ninguna de las dos, mejor dicho, no sé qué es el amor. Sé lo que las personas hacen y dicen, como aquello de lo que se abstienen y conozco también lo que dicen que saben. Nada más. Acostumbro a desconfiar de las cosas que dice la gente y a medio creer todo aquello que veo. En cambio estoy absolutamente convencido que el infierno está empedrado de buenas intenciones.
Bien, en estos últimos días me estoy creyendo todo lo que me cuenta una persona muy especial. Una de dos, o me estoy volviendo tonto, cosa muy probable, o me está empezando a atrapar eso que muchas personas llamáis amor, cosa estadísticamente muy improbable, pero muy deseable.
Me he ido del tema, o no.
Hasta pronto ren, si no nos escribimos o leemos antes, un beso muy grandote y ¡Feliz Año!

30 Diciembre 2006 | 05:08 PM

sarah

sarah dijo

todo, todo, todo, hola ren. beso.
año nuevo, blog nuevo...bueno el viejo pero, eso, los impulsos y eso, que no los controlo.
tralará larita limpio mi casita.
hola pele, así que te has enamoraooooo...!!! ta bien suertudo!!!
pues muy fácil lo que es el amor, es exactamente cuando tu pasas a un segundo plano, primero es él ó ella...después tú, parece poca cosa, pero es un muuuuuuuuuuuuuuuundo....su felicidad por encima de la tuya...un mundo...eso es el amor.
besos pele de "tu" tonta...mu bonito , me gustó.

30 Diciembre 2006 | 06:19 PM

El-peletero

El-peletero dijo

Aun no, sarah, aun no, pero me está rondando, me está cercando, lo estoy oliendo, se esconde, me observa, me mira y casi me toca.

¡Feliz año, sarah!

30 Diciembre 2006 | 08:59 PM

Daniela

Daniela dijo

Sin palabras me he quedado al leerlo.
En realidad he quedado asustada , ante la similitud de alguien muuuuuy allegada a mi.........................................

Te incorporo como amigo...aunque no me guste tu nike (si es que significa lo mismo que en mi país)

Beso asustado

29 Enero 2007 | 05:21 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________

Fotos

el-peletero todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera