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La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

26 Mayo 2007

El peletero/La Puerta de mi Casa

Las colinas, bajo el avión, ya abrían sus surcos de sombra en el oro de la tarde. Las llanuras se volvían luminosas, pero de una luz inútil: en este país no terminan nunca de entregar todo su oro, así como después del invierno no terminan de renunciar a su nieve.

Vuelo nocturno. Antoine de Saint-Exupéry

El avión rebotaba por entre las nubes, saltaba como un niño de una a otra mientras la pobre azafata trataba infructuosamente de servirnos un café americano. Los dos pilotos se reían de los chistes que se contaban, y casi todos los pasajeros parecían rezar a Dios, a la Virgen María o al Cristo Resucitado. Yo le soy fiel a San Pedro y a San Antonio Abad, y he de reconocer que nunca me han fallado. Poseer las llaves del Cielo y haber sido tentado directamente por el diablo en persona y no haber sucumbido, son garantías suficientes de eficacia santa y predisposición al bien. Pero no sé, me parece que los dos se burlan de mi devoción, creo que no les merezco ninguna confianza como devoto y para ser sincero, quizás tengan razón. Ellos deben pensar que no se puede ser incrédulo y al mismo tiempo rezar a San Pedro y a San Antonio, pero están equivocados, claro. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?

El aterrizaje era dulce pero interminable. Eso son cosas que pasan en la vida. En el más allá, los descensos también son interminables, pero algo me hace sospechar que jamás son dulces.

Siempre me ha gustado notar que debajo de las suelas de mis zapatos no hay nada más que nada, que el suelo no puede temblar ni tampoco abrirse y tragárseme. Por eso deseaba llegar pronto para ir rápido en busca del mar, el agua también te proporciona esa sensación de no tener suelo ni techo.

Una vez que llegaba a Atenas podía ir a Sounion, a bañarme en los barrancos nudistas que daban impúdicamente la cara al mar. A una hora de autobús de Atenas, el templo consagrado a Poseidón te recibía elegante, esbelto y gentil. Pero estaba lleno de turistas y había demasiadas mujeres solas. Casi siempre acababa por irme al Pireo donde allí no iba ningún turista, y las mujeres que se bañaban en sus playas estaban todas acompañadas por sus hijos pequeños. Me gustaba verlas y mirarlas. La maternidad explícita siempre hace que las mujeres “parezcan” mucho más sensuales, aunque inaccesibles. Tal vez en eso se encontraba mi interés y mi tranquilidad. El baño sabía mucho mejor y el deseo de mi cuerpo podía sobrellevarlo con más facilidad y saborearlo como se degusta un helado de chocolate, despacio, con una languidez estudiada y calculada hasta que solamente queda el maldito palo de madera. Ése era siempre el final, injusto y cruel. Entonces me volvía a zambullir, buceaba tontamente en busca de la oscuridad y pensaba que ya era hora de regresar. El crepúsculo es difícil de afrontar cuando en las manos no tienes nada más que un palito de madera. Parece casi una burla.

Atenas es una ciudad fea, en realidad las ciudades modernas griegas, grandes, medianas y pequeñas tienen muy poco encanto estético, todas ellas. Entre el fin de Bizancio y la moderna independencia del país, no hay nada, no podía haber nada excepto revueltas, luchas románticas y esperanzas infundadas de recuperar Constantinopla y las ciudades griegas de Anatolia.

Kemal Ataturk terminó con estas ilusiones de una manera que los griegos todavía recuerdan con temor.

Esa fealdad es un atributo que bien sobrellevado se transforma fácilmente en virtud. Aunque los propios griegos no sé si son conscientes de ello, tan deslumbrados como están por la belleza irrepetible de su pasado, pagano y cristiano.

A mí, sin duda, me gustaban esas calles y esos edificios sin personalidad, baratos o demasiado suntuosos, de nuevo rico, siempre fuera de lugar. El resultado de un error, de una equivocada apreciación de las cosas. De una absoluta falta de criterio, mal hechos y apresurados. Nunca formarán parte de ningún catálogo, ni siquiera tendrán el derecho a convertirse en ruinas. Sin embargo, en ellos encontramos un verdadero afán de resistencia, son la consecuencia de una lucha noble, de un anhelo por sobrevivir, por querer cumplir un deber. Plasmado de la mejor de las maneras posibles, no en los edificios, sino en la pervivencia de la lengua. Ella ha sido la verdadera almadía que les ha permitido sobrevivir. Las palabras.

Subió, corrigiendo los desvíos provocados por el viento gracias a las señales que le ofrecían las estrellas. El imán pálido de la luz de los astros lo atraía. Había penado tanto en busca de una luz, que ahora no habría abandonado la más tenue. Enriqueciéndola con un resplandor de albergue, le habría volado en torno hasta la muerte, alrededor de ese signo del que tenía hambre. Y ahora subía hacia campos de luz.
Se elevaba poco a poco en espiral, en el agujero que se había abierto, y que se cerraba debajo de él. Y a medida que subía, las nubes perdían su lodo de sombra, se deslizaban contra él como olas cada vez más puras y blancas.

Vuelo nocturno. Antoine de Saint-Exupéry

De vuelta de la playa miraba mi piel enrojecida por el sol y la ducha fría me sabía a poco, por suerte, antes de coger el autobús ya me había tomado mi primera cerveza que indudablemente orinaba mientras me duchaba en la habitación del hotel. La tarde empezaba a declinar, abría la mini nevera, sacaba de ella mi segunda cerveza y envuelto todavía en la toalla, me tumbaba en la cama para ver oscurecer.

Mañana debía tomar el avión que me llevaría de regreso a casa.

Los soldados de aviación no tienen posesión alguna, escasos lazos, pocas preocupaciones cotidianas. Por lo que a mí se refiere, el deber sólo me exige ahora que los cinco botones de mi pechera brillen.

El Troquel. T. E. Lawrence

servido por el-peletero 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Como casi siempre, tienes razón Peletero. Ser incrédulo no tiene nada que ver con rezarle a San Pedro y a San Antonio Abad, ni viceversa. Yo por ejemplo, tengo fe y sin embargo, no se me ha ocurrido nunca rezarles. Saint Exupery es uno de mis autores favoritos. Así que he disfrutado mucho tus citas y tu relato. Qué alivio me dio saber que nuestro hombre había aterrizado. Por un momento temí que fuera a quedarse enredado por allá arriba en una nube. Me encanta la escena en la playa contemplando a las madres con sus niños, y esa aureola de sensualidad e "inaccesibilidad" con que las cubres. También me gusta, tu alegoría al deleite y al helado de chocolate. Eres genial, Peletero. Sólo que no estoy de acuerdo en que veas el palito de madera como "un final injusto y cruel". Por el contrario, yo lo miraría como un souvenir. El palito de madera es lo que le recuerda al protagonista, el placer infinito de que ha disfrutado.
Oye, y las cervezas se orinan en la taza de baño..., en la ducha dicen que pueden causar hongos en los pies, je, pero no te tomes este comentario al pie de la letra. Como siempre me encantó tu relato. Un saludo.

26 Mayo 2007 | 10:23 PM

X

X dijo

La foto está demasiado grande querido Peletero. Me sorprende que la deje así.
¿Entonces ya ha vuelto?. Grande Peletero. Quien sabe a lo mejor ese palito es el de una rosa. Este autor es el que decía que amarse no es mirarse de frente, sino en la mima dirección ¿no?.
Saludos.

28 Mayo 2007 | 12:02 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Tienes razón Madeleine, las cervezas hay que vaciarlas en la taza del vater, pero que lance la primera piedra el que esté libre de pecado.

Saludos.

28 Mayo 2007 | 05:55 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida X, la foto es grande porque la puerta de mi casa es grande.

Tiene razón hay que mirar en la misma dirección, pero es bonito también mirar de frente.

Saludos.

28 Mayo 2007 | 05:57 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ja, ja, Peletero, dicen que "el ladrón juzga por su condición", pero puede que tengas razón. Sólo repito lo que me advertía mi mamá de niña, claro que yo en esa época no tomaba cerveza. Qué divertido eres. Un abrazo.

28 Mayo 2007 | 10:17 PM

X

X dijo

¿Entonces está hecho adrede?.
¿Entonces su casa es el cielo?.
Así opinaba el autor...pero sinceramente me gusta más su opinión.

Saludis

29 Mayo 2007 | 05:08 PM

X

X dijo

Saludos

29 Mayo 2007 | 05:08 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Yo no tengo casa querida X.

No tengo casa, no tengo bienes, y escasas pero buenas relaciones, que solamente me piden que los botones de latón de mi pechera brillen.

Nada más, para mi ya es suficiente.

Saludos.

29 Mayo 2007 | 06:43 PM

X

X dijo

No me extraña querido Peletero, para cualquiera seria más que suficiente.

Abrazos.

29 Mayo 2007 | 07:42 PM

rincones

rincones dijo

Se puede ser no ser creyente y rezar a los santos, claro que sí. España está llena de personas así. Lo que ya no sé es si se puede ser incrédulo recalcitrante; me da la impresión de que de esos no hay, bien sea por atavismo, bien por pura y desesperada necesidad vital. Creo que siempre hay que creer en algo, en cualquier cosa. Aunque sea en uno mismo...

Es deliciosa la escena de la playa, realmente deliciosa... Me ha llamado la atención lo del palito. No cabe duda de que cuando se llega a él queda una sensación cuanto menos de desencanto, de pena o incluso nostalgia por lo que ya terminó. Pero estas cosas hay dos maneras de verlas: o quedarse con ese desencanto o con lo que dice Madeleine, con el recordatorio del placer que se ha disfrutado. Ya sabes, el vaso medio lleno o medio vacío. ¿Sabes? El palito es la prueba fehaciente de que el placer terminó, pero también nos recuerda que sigue habiendo helados de chocolate. Siempre hay más helados de chocolate, siempre... Esa es la manera en que hay que afrontar el crepúsculo. Y no es consuelo de tontos, es la pura y sacrosanta realidad.

¿Sabes algo que no me acaba de convencer? La cita de Lawrence. Puede ser cómodo no tener posesión alguna, escasos lazos, pocas preocupaciones cotidianas... Nada te ata, nada te hace daño. Caminas ligero de equipaje. Pero tan ligero que puedes acabar levitando por la vida, y eso no es bueno. Hace falta algo más que el simple brillo de los botones de la pechera.

31 Mayo 2007 | 10:39 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Hace falta algo más ren, por supuesto, que las botas brillen como espejos. Nada más. Y te puedo asegurar que de cómodo no tiene nada, todo lo contrario.

Solamente así sabe mi rosa que nunca le faltará el agua y que siempre tendrá quien le cante al despertar.

Sólo es poesía ren, nada más. Sólo poesía. Los botones, las botas, los palitos de madera, mi rosa bonita, sus pétalos abiertos, su humedad y la mujeres preñadas o solas buscando compañía. Todo eso es poesía. Nada más. Y nada menos.

Saludos.

31 Mayo 2007 | 07:29 PM

rincones

rincones dijo

Quizás dependa de la idiosincrasia de cada cual, pero para mí fue cómodo durante una época. Lo malo es, como te decía, que se acaba levitando sobre la vida, y te pierdes muchas cosas.

Lo que me gusta de la poesía que se encierra en determinados blogs es que se puede sobrevolar sobre ella, elucubrar, dejar errar los pensamientos, las opiniones, casi pensar en voz alta. Naturalmente, ya sabemos que es solo poesía. Nada más. Y nada menos.

Un beso, Pele, y una sonrisa.

1 Junio 2007 | 05:22 PM

el-peletero

el-peletero dijo

La poesía de algunos blogs, ren, y la poesía que tienes a tu lado. Ésa es la más importante, la que está a tu lado.

Saludos.

1 Junio 2007 | 08:13 PM

rincones

rincones dijo

Que la poesía que tengo al lado es la más importante es algo que tengo muy claro hace años, Pele...

Petonets.

1 Junio 2007 | 08:57 PM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________ Suscribir con Bloglines __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ Blogalaxia __________________________________________________________________ Add to Technorati Favorites __________________________________________________________________

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