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La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

15 Febrero 2008

El peletero/El dinero y el café espeso (Escena segunda, y 2)

EL DINERO Y EL CAFÉ ESPESO

Obra en un solo acto y cuatro escenas

Escena segunda (y 2)

Javier

¿Por qué has ido a buscarlos tan pronto?, casi no debes de haber comido.

Vanguelis

No te preocupes, yo como rápido. No me fiaba de la esposa. (Dejando las pieles en el suelo)

Javier

Es verdad, ¡ella! Has hecho bien en ir pronto.

Vanguelis

Sí, creo que sí.

Javier

¿Y los demás?

Vanguelis se sienta.

Vanguelis

No sé. Primero se ha ido Irene, luego tú y después yo. Tú sí que no has comido. Pensaba que estarías con ella. Estabais hablando y de pronto se ha marchado.

Javier

¿Y Christos?

Vanguelis

¡Ah sí!, se ha ido después que tú. Ya puedes suponer dónde.

Javier

¿Y Aleka?, también se debe de haber ido, ¿no?

(Niko va colocando y ordenando las pieles en la mesa baja y grande que hay en la sala.)

Vanguelis

¿Aleka?, no sé, ahora que lo dices, no sé si se ha quedado o se ha ido también.

Javier

Pobre Aleka, siempre pasa desapercibida, nunca sabes si está o no está.

Niko se dispone a preparar café.

Niko

Queréis café, ¿verdad?

Vanguelis

Sí, por favor.

Javier

Vanguelis, haz el favor de decirle a Niko que me cuente su vida, parece que casi sea un secreto. Necesito que me aconseje.

Vanguelis

Pides algo imposible.

Niko se ríe flojito.

Vanguelis

¿Para qué quieres un consejo?

Javier

Siempre son necesarios, ¿no?

Por cierto Vanguelis, hablando de vidas no contadas, me paso el día contigo, arriba y abajo. Hemos recorrido juntos miles de kilómetros por estas carreteras y calles, y tú además seguro que un millón de veces con todos los otros clientes que tenéis. Y casi tampoco sé nada de ti.

Vanguelis

No hay nada que saber. Preguntas tonterías, Javier, pides consejos, y los consejos se dan y nadie nunca los sigue.

Es perder el tiempo pedirlos, darlos y escucharlos.

Javier

Yo creo que sí hay algo que saber, lo que sucede es que no quieres o no sabes contarlo.

¿Soy indiscreto si te pregunto por Anna, la cocinera del “Natalie”?, estás enamorado de ella, ¿no?

Vanguelis

Las dos cosas, eres indiscreto y sí, es verdad, lo estoy desde hace años, pero eso no forma parte de las cosas importantes. ¿Entiendes lo que quiero decir?

Javier

Claro que lo entiendo, hace poco yo he dicho lo mismo. ¿Ella está enamorada de ti?

Vanguelis

Si quieres saber si nos acostamos, si somos amantes, pues sí, lo somos.

Javier

Yo no te he preguntado eso.

Vanguelis

¿Qué diferencia hay?

Javier

Dímelo tú que eres el que se acuesta con ella. Yo no lo puedo saber.

Se produce un silencio mientras todos comen, beben vino o toman café.

Vanguelis (Dulcemente)

¿Con qué derecho me preguntas esas cosas?

Javier

Perdona, creí que los años que nos conocemos, que llevamos juntos haciendo negocios me otorgaban ese derecho. ¿Recuerdas que fuimos el segundo cliente que conseguisteis?

Vanguelis

Pues ya ves que no, no tienes ese derecho. Aquí sólo hacemos negocios, compramos y vendemos pieles, nada más.

Javier

Ya veo que no. Ya veo que me meto donde no me llaman.

Niko

Javier, estás bebiendo mucho vino y has comido poco.

Javier

¿Os he ofendido? ¿He hecho alguna pregunta inconveniente?

Vanguelis y Niko se mantienen en silencio mientras siguen comiendo y tomando su café. Javier se ha levantado y se ha vuelto a sentar.

Javier

Parezco un extraño, un auténtico forastero. Y ya son muchos los años que me tenéis como huésped. En cambio…, no lo parece. Creo ser un desconocido para vosotros.

Vanguelis

Tú lo has dicho, te metes donde no te llaman.

¿Tú sabes que hay una guerra al otro lado de la frontera?

Javier

¿Qué me quieres decir con eso?, ¡claro que lo sé!

Niko

Pues eso es lo importante. Mis dos hijos están ahora en Bosnia, haciendo lo que deben hacer dos buenos cristianos. Y tú no eres nada más que un inseguro español, que tontea con una griega tonta.

Además, tú tampoco quieres hablar de ella. Ni de Irene ni de Aleka, no quieres hablar de ninguna de ellas y nos preguntas a nosotros cosas sin ninguna clase de derecho.

Vanguelis

Ve a buscarla. ¿No querías un consejo?, ya lo tienes, es ése, ve, te está esperando. Es un buen consejo, te lo aseguro. Conozco a Irene y te quiere. Ha venido desde Suiza a por ti. Aunque hace un año que rompisteis ha venido a buscarte. No seas orgulloso, te repito que vayas a buscarla, te quiere y te quiere mucho.

Javier

¿Qué debería hacer para no ser un español inseguro?

Vanguelis

¿Lo preguntas de verdad?

Javier

Sí.

Vanguelis

Ir en busca de Irene y dejar de hacer preguntas.

Javier

Y algo más supongo.
.
Niko

Y ser un buen cristiano.

Javier

¿Qué?

Vanguelis

No le hagas caso, está loco.

Niko (Levantando la voz)

¡Yo no estoy loco!

Javier (Triste)

Creo que lo estáis los dos.

Vanguelis

Todos lo estamos, esta guerra nos está volviendo locos a todos.

Niko

Terminaremos locos si no la ganamos. Y la culpa será, una vez más, de los americanos. Ahora resulta que quieren defender a los musulmanes.

Javier

Todas las guerras lo hacen, todas te vuelven loco.

Vanguelis

Todas no, ésta sí.

Javier

¿Por qué ésta sí?

Vanguelis

Ya lo sabrás, al final todo se sabe. Están pasando cosas muy feas.

Niko

Siempre estás contando mentiras de nuestros soldados.

Javier

¿A qué juegas, Vanguelis? ¿Al juego de la guerra?

Vanguelis

Doy dinero, nada más.

Niko

Los ricos ponéis el dinero y los pobres ponemos los hijos.

Javier

¿Todavía lo haces?

Vanguelis

Ya no puedo decir que no. Si dejara de pagar quizás me matarían

Niko

Mis hijos se juegan la vida. Si ganamos, nadie te matará Vanguelis, no tengas miedo, solamente hay que ganar, nada más. Tiene que ser fácil ganar a esos turcos.

Vanguelis

Pero… ¿Qué sabes tú de tus hijos? Me sacas de quicio, Niko.

¡Si hace casi veinte años que no los ves! Cuando tu mujer te dejó se los llevó con ella a (…)

Niko

Cállate.

Vanguelis

Lo que sabes es lo que te cuenta tu hermana y ella te cuenta lo que le da la gana. Ella ha sido la que realmente los ha criado, ni tú, ni tu mujer.

¿Crees que tus hijos son soldados? ¿Sabes qué son? Gángsteres, criminales, eso es lo que son, pura mafia.

Niko

Cállate, no insultes a un cristiano.

Vanguelis

¿Cristiano? ¿Quién es cristiano?, ¿tus hijos?

Y me callaré cuando yo quiera, no cuando tú lo digas.

Javier

Callaos los dos, por favor.

Vanguelis

Además, esta guerra no la ganaremos, no la ganará Serbia, no te hagas ilusiones Niko.

Niko

Cállate te digo. ¿Cuántos años hace que no duermes con tu mujer?

Vanguelis

Los que me da la gana. Al menos yo me acuesto con alguien.

Javier

Sería mejor que nos callásemos todos.

Niko

¿Una puta como Anna es alguien?

Javier

¡Niko, cállate! ¿Y tú me decías que había bebido demasiado?

Niko

¿Y tu mujer con quién se acuesta, Vanguelis?

Javier

Niko, ¡por Dios!, haz el favor.

Vanguelis

¿Crees que me ofendes?

¿Con quién se acuesta? Con los que ella quiere.

¿Quién soy yo para decirle a mi esposa a quién debe meter en su cama?

(Suelta una carcajada)

Si tú quieres ir Niko, ve, inténtalo, uno más ella no lo notará.

Niko (Rabioso)

Eres un hipócrita y un mentiroso, ¿lo sabes, Vanguelis?, ¿sabes que lo eres?

Vanguelis

Lo necesario para sobrevivir, pero no más que tú.

Niko (Encolerizado)

¡Yo no miento!

Vanguelis

Pero te mienten los otros que es mucho peor…

y además eres un cobarde, nunca tuviste la valentía de ir a ver a tus hijos. Allí los dejaste.

Niko (Sorprendido)

¡Ella se los llevó! ¿Qué podía hacer yo?

Vanguelis

¡Ir!, ¡demonios, ir! Y robárselos, secuestrarlos si hacía falta.

Verlos. ¡Matarla! Besarlos, abrazarlos ¡algo!

¡Pegarte un tiro en la cabeza! Cualquier cosa, no quedarte aquí escondido, barriendo durante años el suelo que pisamos.

Niko

A vosotros os ha ido bien tenerme y pagarme una miseria.

Vanguelis

A los esclavos hay que tratarlos como lo que son.

El ascensor hace el ruido característico de que alguien lo está utilizando.

Todos se callan. Para en la planta donde ellos están, se abre la puerta.

Y aparece Aleka sonriente.

Aleka

¡Hola! ¿Queda café?

Los tres la miran sorprendidos mientras las luces se apagan.

FIN DE LA SEGUNDA ESCENA

servido por el-peletero 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

mantis_religiosa

mantis_religiosa dijo

Bon día Pele... por aquí viendo la luz de nuevo.

Necesito tiempo para ponerme al día porque estas escenas me llevaran mucho, mucho tiempo. Con tanto personaje me desvío... y mi memoria creo que no se opera.

Petons

P.D: ¿A las damas se le caen los cojones al suelo? Mmmmm... creí que eran los ovarios.

15 Febrero 2008 | 11:16 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Bienvenida querida amiga. Perdona pero mis neuronas también deben de estar adormiladas o atontolinadas, no entiendo eso de caérsele los cojones a las damas.

Preguntas si se les caen, hay un cierto tipo de Damas que sí, que se les caen los cojones al suelo porque los tienen, físicamente quiero decir. Es un tipo de Dama con mucho éxito entre la población másculina y muy cotizada en los burdeles. Es un hecho interesante que no sé si dice algo a favor o en contra de hombres y mujeres. No sé.

Pero seguramente tú te referías a la "expresión metafórica", pues tampoco sé y tampoco se por qué lo dices, así que ya te puedes explicar mejor. ¿Vale?

¿Te han dejado los ojos bonitos? ¿Más????

15 Febrero 2008 | 11:27 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Perdona Mantis, pero es que no había visto el comentario de "juja", que quizás es un hombre y no una Dama. O una de esas damas que te contaba y a las que les cuelga lo mismo que nos cuelga a los hombres

15 Febrero 2008 | 11:31 AM

mantis_religiosa

mantis_religiosa dijo

Perdonado está usted Don Pele....

Mi comen era referente a "juja", las Mantis somos insectas de esas que no le importan demasiado a nadie porque son incultas y no entienden demasiado de genitales, eso sí, tenemos 6 patitas y unos OJAZOS que tienen rayos X y a mi me pareció ver un par de ovarios en vez de un par de cojones.

Para tener un par de cojones y que se te caigan al suelo hay que tener muy bien amueblada la cabeza y el corazón pero sobretodo llevarlos bien puestos. Pero lo más importante en esta vida es dar la cara y si no se puede... que se agachen, se abran de piernas y se miren en un espejo, es la única forma de saber si tienes cojones, porque los ovarios sólo se ven con Rayos X o ecografías.

Petons

Perdón por la intromisión, yo es que es oír o leer cojones y me enciendo, aischhhh....

15 Febrero 2008 | 11:40 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Juja, para que los cojones de uno hagan algo, primero debes tenerlos. Dices que se te caen, pero lo dudo mucho. ¿Por qué? porque tú no tienes cojones, que también es una metáfora de la valentía, metáfora y símbolo soez, pero lo es al fin y al cabo.

¿Por qué no tienes cojones? Porque eres cobarde, hombre o mujer eres una persona cobarde.

¿Por qué eres cobarde? Porque actúas anónimamente, embozada y con pasamontañas. No dejas ni dirección de correo ni ningún enlace. Y hacer eso es de cobardes.

¿Sabes por qué haces eso? Porque tienes miedo.

¿Y sabes por qué tienes miedo? Porque eres cobarde.

¿Y sabes porque eres cobarde? Porque tienes miedo.

¿Sigo?

15 Febrero 2008 | 11:47 AM

el-peletero

el-peletero dijo

¿Juja?, ¿uja?

¿Por qué no dices tu nombre y ya está? No hay ningún problema en decirlo.

¿Por qué no dices que te llamas Sarah? y todos tan contentos.

15 Febrero 2008 | 12:32 PM

lamujeresqueleto

lamujeresqueleto dijo

No sé de que "cojones" estais comentando,con perdón Peletero.

Yo voy a esperar a las siguientes escenas para comentar.
Hay muchos sentimientos encontrados en esta historia.
Y aunque vaya imaginando cosas voy a estar calladita,vale??

Me gusta Javier, aunque lo tachen de inseguro, creo que no lo es.
Ya se verá,no??

un beso Peletero

15 Febrero 2008 | 01:27 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Excelente, Peletero. Era tanto el tufillo de hipocresía que se sentía en el ambiente, que todos los personajes al calor de los vinos, han terminado finalmente por sacarse los trapos sucios al aire. "Los consejos se dan y nadie nunca los sigue", le dice Vanguelis con justa razón al insistente, que no inseguro Javier, que me luce que sí sabe lo que quiere. El español casi exige y termina por implorar un consejo, que en realidad no le interesa, porque él, como todo el mundo, sólo busca que otros le digan aquéllo que quiere oir.
Muy reservado, Vanguelis, y en apariencia muy digno defendiendo su intimidad, cuando le observa a Javier, también con mucha razón, "con qué derecho me preguntas esas cosas?", dejándole claramente saber, que aunque lleven muchos años haciendo negocios, los asuntos de dinero van por un lado y sus intimidades por otro. Sin embargo, no tiene empacho en reconocer que su esposa es una cualquiera, que estaría dispuesta a acostarse hasta con Niko si él lo quisiera. Y tampoco en aceptar que contribuye con dinero a la guerra que se libra.
Y Niko que se reconoce tan buen cristiano y patriota, y que hace la observación conmovedora de que los ricos ponen la plata y los pobres ponemos los hijos, también queda en evidencia cuando Vanguelis le increpa que nunca ha hecho el menor esfuerzo para ver a sus hijos, y sólo se entera de ellos a través de su hermana. Mejor dicho, valiente padre y por lo visto, tampoco mejor cristiano.
Otra cosa que me llamó la atención, es la observación de Niko cuando le increpa a Javier: "Eres un español inseguro, que tontea con una griega tonta". Es decir, por muchos años que lleva en Grecia, Javier sigue siendo considerado un extranjero..., por muchos años que lleve haciendo negocios con griegos, es sólo considerado un socio por Vanguelis, y no un verdadero amigo. Un beso.

17 Febrero 2008 | 06:51 PM

ren

ren dijo

Durísima esta segunda parte de la escena. Los conflictos que se venían anticipando en conversaciones anteriores estallan al fin. Algo han contribuido los vapores del vino, pero quizás Javier haya destapado la caja de Pandora en su conversación previa con Niko, antes de la llegada de Vangelis, cuando le hacía preguntas tan personales que han conseguido alterarle los nervios. El delgado barniz de servilismo y conformismo que recubre al empleado se ha craquelado, y salta en astillas a la primera invectiva de Vangelis. Lo que éste descubre de su vida privada no es quizás tan humillante como la manera despectiva de espetárselo, acusándolo abiertamente de cobarde, de fracasado, de haber demostrado poca hombría al no ir a buscar a sus hijos, y a estos de mafiosos. El desprecio que siente por su subordinado es palmario, y resulta del todo evidente en esta durísima frase:

"A los esclavos hay que tratarlos como lo que son."

Un Niko furioso, herido en su amor propio y casi acorralado embiste contra Vangelis intentando también humillarlo al mencionar de forma ofensiva a su mujer y a su amante, y recurriendo ya directamente al insulto abierto.

Todo muy penoso e incómodo para Javier. Las relaciones humanas son fáciles mientras queden a nivel superficial y no se traspasen ciertos límites, como está pudiendo comprobar el joven. Todo el mundo tiene asuntos guardados bajo una losa que no conviene levantar, y en este caso los dos personajes en pugna lo han hecho. Por lo general no hace falta demasiado roce para que las chispas salten, como ha ocurrido aquí. Javier no ha sido inseguro sino ingenuo creyendo que los años de tratar con estas personas le daban derecho a esperar algo más que un nivel superficial de amistad, como le ha dejado bien claro Vangelis.

El español necesita ahora saber, se nota que está rumiando algo, un futuro incierto en sentido económico (su padre comentaba en la primera escena que estaban pasando por una mala racha) y personal; crematísticamente ya sabe que no puede esperar nada, Dimitris ha sido claro y tajante al exigir el pago de la deuda, y ahora confía en que al menos las experiencias vividas por dos personas mayores que él pueden ayudarle a afrontar el porvenir con algún as en la manga. Los consejos están muy bien; como su propio nombre indica son consejos, no órdenes, uno los escucha, valora y sopesa y después decide. Pero creo que Javier, más incluso que consejos, busca saber algo que intuye importante para su futuro, y sus "amigos" no están por la labor, ha quedado claro:

"Pues ya ves que no, no tienes ese derecho. Aquí sólo hacemos negocios, compramos y vendemos pieles, nada más."

Tiene que doler que después de años de relación solo se te considere socio, que la camaradería que se suponía instalada en el grupo fuera solo algo superficial.

El único consejo que están dispuestos a darle es que vaya a buscar a Irene, porque se trata de algo que no es importante. Las cosas importantes son el dinero y la guerra, la manera en que ésta afecta a los intereses de cada uno, en el caso de Niko sus propios hijos y su modus vivendi, y en el de Vangelis el dinero que ha de pagar e incluso su propia vida si incumpliera con esos pagos. El amor no es una de las cosas importantes, no. Vangelis ni siquiera distingue lo que es estar enamorado de acostarse con una señora, mientras que su socio sí lo hace y seguramente querría saber más sobre ese tema, en un intento de solucionar sus propios conflictos interiores respecto al amor o lo que quiera que haya sentido tanto por Irene como por Aleka, y a ese porvenir que él mismo se augura en soledad.

Niko y Vangelis están dispuestos a aconsejar a Javier que retome su relación con Irene, pero no quieren hablar de las cosas importantes. Ya lo dice el macedonio: siempre mejor callar. Creo que los personajes ni siquiera se toman la molestia de mentir, sencillamente hay asuntos de los que no se habla. Niko ya había intentado rehuir mencionar su participación personal en la guerra, y procura ahora cubrir la poco honrosa que están teniendo en ella sus hijos, Vangelis manda a estudiar fuera a los suyos para que no sean testigos del esperpéntico simulacro de matrimonio que mantienen él y su mujer y tampoco quiere especificar mucho qué rol juega él en esos "juegos de guerra" que mencionaba Javier excepto que aporta dinero para poder seguir con sus negocios y, seguramente también, para continuar con vida.

Decididamente es mejor callar.

Lo malo es que aquí todo se está desmoronando, o esa es mi impresión, el modo de vida de una serie de personajes, y ellos por dentro, y que Javier necesita unas respuestas que no va a poder conseguir.

Petons, meu estimac amic.

Dos frases me han impactado: la de Niko al afirmar que los ricos mandan a la guerra su dinero y los pobres a sus hijos y esta otra:

"Pobre Aleka, siempre pasa desapercibida, nunca sabes si está o no está. "
Qué pena que no se sepa si una persona está o no está...

19 Febrero 2008 | 11:23 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Bueno..., y no comments, Peletero???

19 Febrero 2008 | 04:47 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, te pido disculpas, pero estoy algo liado sin mucho tiempo para comentar, pero no te preocupes. Lo haré sin falta, prometido. Y discúlpame, pero el trabajo es lo primero.

Gracias y muchos besos i petons apretaets como dice nuestra común amiga, ren.

19 Febrero 2008 | 05:45 PM

Mantis

Mantis dijo

En la escena segunda me pasa lo mismo, creo que tienen razón cuando dicen que es mejor hablar poco y callar.....
Lo que está claro es que el vino les abre las entrañas y les desinhibe, parece que es la única forma de dejar a un lado la hipocresía y la diplomacia.
Sólo comento un par de cosillas... los consejos aunque no se pidan siempre hay alguien que te los da, pero estoy de acuerdo en que quien mejor te puede aconsejar es un extraño porque seguro que lo hará con objetividad.
A mi no me gusta pedir consejos, soy así de sobrada, pero me hacen falta muchas veces, como a todos. Aunque al final sólo quedan en puntos de vista diferentes que normalmente no se tienen demasiado en cuenta, para qué perder entonces el tiempo escuchándolos o dándolos?? Imagino que sería esa la pregunta que se hacía Vanguelis.

Bueno que ya me callo, yo sólo hablo dos idiomas, creo, quizás sean lenguas, ahora mismo no sé la diferencia entre una lengua y un idioma.

12 son también los signos zodiacales, es que se le pasó decirlo a Javier. ¿Doce dedos tenemos? las Mantis no, no, no...

Petons

20 Febrero 2008 | 07:59 PM

el-peletero

el-peletero dijo

¿La diferencia entre lenguas e idiomas? es evidente. Los idiomas sirven para hablar entre personas y las lenguas tambien. Esa es la diferencia. Es evidente.

Besos, Mantis.

Yo creo que Javier necesitaba un consejo, él reconocía que lo necesitaba, pero no para cambiar de rumbo, ni para encontrar uno de nuevo. La decisión estaba tomada, él solamente quería un consejo que lo acompañara. Pero nadie sabe qué es eso.

20 Febrero 2008 | 08:19 PM

Mantis

Mantis dijo

Mantis entiende muy, pero que muy bien a Javier, no sabes cuanto, porque ella si sabe lo que eso...

Petons

20 Febrero 2008 | 08:28 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Pues Javier te lo agradecería mucho que se lo dieras, de verdad, sería un magnífico regalo para ese personaje literario que está un poco confundido.

Pero antes lee toda la historia

20 Febrero 2008 | 09:15 PM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________ Suscribir con Bloglines __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ Blogalaxia __________________________________________________________________ Add to Technorati Favorites __________________________________________________________________

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