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La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

26 Marzo 2008

El peletero/Augustus y Fidelius (La abstracción y la nada)

“La pintura es un pensamiento que duda y que no termina. A veces es un pensamiento que ni siquiera ha empezado.

(Zoran Music)

-Querido padre, en numerosas ocasiones te he visto mirar con desagrado los tatuajes que hoy en día muchas personas deciden hacerse.

-Sí, es una moda tonta, puro mimetismo.

-Puede que lo sea, pero seguramente no es esa la razón de tu desagrado.

-No lo es, pero ¿por qué me lo preguntas?

-Una amiga mía quiere hacerse uno y hacerme otro a mí. ¿Cuál es la razón entonces?

-Hace muchos años vi tatuado en el antebrazo de un hombre el número que le dieron en Auschwitz. Era un judío, amigo de los hermanos Khan. Él, como Iván y Milton, había perdido también a sus padres y a buena parte de su familia en aquellos campos. Desde entonces no soporto ver tatuajes “modernos”, decorativos. El cuerpo humano es sagrado y en él solamente podemos colgar méritos, heridas, señales y rastros.

-Eso es lo que mi amiga quiere hacer.

-No, tu amiga no quiere hacer eso. Tu amiga no sabe nada. Tu amiga es una boba. Además ella no es nadie para marcar su piel.

-¿Quién lo es entonces sino ella?

-Los demás. Son los otros los que deciden qué mereces llevar.

-¿Qué otros?

-Los muertos

-¿Quiénes?

-Querido Fidelius, ayer vi una exposición de pintura de Zoran Music, un pintor judío que sobrevivió a esos campos de exterminio, concretamente al de Dachau. Tiene unos textos muy interesantes que me gustaría que conocieras. ¿Quieres que te los lea?

-Claro, padre.

-Zoran Music cuenta:

“Cuando llegué (a París), en los años cincuenta, me encontré entre todos aquellos grandes maestros abstractos… Ellos creían, y yo también, que la abstracción era una cosa definitiva, la única justa y verdadera. Un pintor figurativo era un infeliz que ni siquiera se daba cuenta de lo que hacía. Me sentía culpable, terriblemente pequeño. Torpe. No sabía cómo debía acercarme a la abstracción. A pesar de eso lo intentaba a partir de mis paisajes, pero sabía que allí no se hallaba mi verdad.

La abstracción se fue convirtiendo, poco a poco, en un oficio. Todos hacían lo mismo cada vez mejor, y yo entremedio de ellos, que me trataban muy amablemente. Comprendí que de esta manera no lo conseguiría nunca. Entre 1962 y 1970, no hice otra cosa que dibujar sin pintar… Sabía que aquello había de salir. No sabía cómo, no sabía con que forma. Todo sucedió inesperadamente. Después de unos cuantos años en París, tuve una cierta crisis con mi trabajo. A mi alrededor solamente se hablaba de pintura abstracta. Empecé a sentirme inútil y débil al lado de esta gran corriente a la cual pertenecían todos los artistas conocidos y los críticos importantes. Entonces me desvié. Intenté, a mi manera, hacer pintura abstracta. Y en este intento perdí completamente mi verdad personal. Es lo peor que le puede sucede a un artista, porque sin esa verdad él deja de existir.

A menudo pasaba cerca de los hornos crematorios, donde había cuatro metros de cadáveres. Un amigo checo me decía: “¿Ves?, mañana o pasado mañana pasaremos por la chimenea. Nunca podrá suceder algo parecido, somos los últimos que veremos algo como eso” Más tarde, cuando la carga interior se convirtió en demasiado pesada, cuando los recuerdos del campo regresaron a mí, empecé a pintarlos, unos cuantos años más tarde me di cuenta que no era verdad. No somos los últimos.”

-Querido padre, ¿todo eso qué tiene que ver con un simple tatuaje?

-No lo sé, pero seguro que tiene que ver con algo. Quizás con el cuerpo humano y con la abstracción en la pintura. Ella es hermana de la iconoclasia, y ambas son hijas de la oscuridad y del silencio mudo. Esa negación de la figura es malsana, la privación del dibujo del cuerpo humano es el resultado de un pensamiento enfermo. La abstracción me recuerda a Stalin.

-¿A Stalin?

-Cuando decía que la muerte de alguien es una tragedia, pero que la de millones es solamente una estadística. Esa frase encierra una lógica terrible que siempre se ha enseñoreado del mundo y que en el siglo XX triunfó como nunca antes lo había hecho.

-Explícate mejor

-En la película que se acaba de estrenar “Los falsificadores”, de Stefan Ruzotwitzky, los nazis instalan, en uno de sus campos de concentración, un taller de impresión y falsificación de moneda falsa, con la que pretenden boicotear la economía de los países aliados. Para ello utilizan a judíos expertos en diferentes técnicas e incluso a falsificadores profesionales y reconocidos, verdaderos delincuentes. Les dan mejor trato y comida a cambio de sus habilidades.

Al más reputado de todos ellos le encargan dirigir la operación, llamada “Bernhard”. Este hombre, Sorowitsch, trata, hace todo lo que está en su mano para colaborar con sus dueños nazis. Solamente pretende salvar su vida y la de sus compañeros. No lo hace como un esclavo o como un miserable, o como alguien muerto de miedo. Él es un hombre fuerte e inteligente que vela por aquellos que tiene cerca. A ellos se debe.

Pero uno de esos “compañeros”, Burger, el especialista en fotomecánica, se esfuerza y hace todo lo posible en boicotear la operación. En nombre de “los principios” no tiene el más mínimo reparo en poner en peligro a los demás. Todos pueden ser fusilados por causa de ese boicot, incluido él mismo, pero afirma seguro, y orgulloso de su pensamiento, que esos principios y su boicot salvarán a millones, que la muerte de seis o doce no tiene importancia frente a millones.

Una de las claves la hallamos cerca del final, cuando Sorowitsch ha podido matar al director nazi del campo, pero no lo ha hecho. Burger le pregunta por ello, ¿por qué no lo mataste?, Sorowitsch se encoge de hombros.

Yo veo en Burger a alguien igual que los nazis. Ese hombre, situado por la vida en la misma circunstancia vital que sus verdugos se hubiera comportado exactamente igual que ellos. Sorowitsch, falsificador y truhán, no. Ambos son dos seres humanos distintos. Uno solamente ve estadísticas y el otro a personas.

-Ese es un dilema moral eterno, padre. Pero anteponer el bien individual al bien común no creo que sea lo correcto, al menos, no siempre. Incluso en el reino animal se ven casos de cómo prima el bien de la colectividad sobre el de individuo... Las hormigas, por ejemplo, cuando otra especie intenta tomar el hormiguero y resultan heridas se sitúan en la entrada de éste taponándolo y se sacrifican por las demás. Y ellas no tiene principios, sencillamente obedecen a un instinto primario en cualquier especie que es la protección de esta. Todos conocemos actos heroicos en los que uno se sacrifica por muchos.

-O yo no me sé explicar correctamente o tú no tienes la capacidad para entender mis palabras. En primer lugar ya sabes que para mí el ejemplo de la madre naturaleza no es ningún modelo a imitar y mucho menos el de las hormigas. Quién las antepone como ejemplo desvela esa mentalidad que construyó los campos y el gulag, o en el mejor de los casos una ingenuidad peligrosa. Yo no hablo del héroe que se sacrifica por los demás, por muchos, por millones, no hablo de ése. Hablo de Burger, que sin pedirles permiso, decide por las vidas de sus compañeros en nombre de unos principios que siempre, siempre son una excusa, un subterfugio, una coartada.

-Sé perfectamente que la naturaleza no constituye para ti modelo de nada, querido padre, que más bien pensarás que es ella la que debería de imitar al hombre, pero o yo tampoco no me sé explicar correctamente o tú no tienes la capacidad para entender mis palabras. No te proponía a las hormigas como un modelo que haya que imitar, sino como un hecho objetivo, observable. Intentaba decirte que anteponer el bienestar colectivo al individual no es un constructo humano, cuestión de principios, sino de instinto básico, animal o como quieras llamarle.

-Tú mismo has respondido por mí. La danza de apareamiento del urogallo también es un hecho observable y si alguna mujer me viera bailarla me tomaría por alguien sin demasiado juicio.

-Yo no creo que sacrificar el bien individual en pro del colectivo sea cuestión de principios, padre, sino de sentido común, de instinto primario de protección de la especie. Queda más bonito y más humanizante eso de los principios, del idealismo, pero al fin y al cabo seguimos un impulso esencialmente animal. Creo... Lo mismo me equivoco, pero así lo considero.

-Querido hijo, siempre que escucho hablar a alguien de “principios” sé que mi vida está en peligro, me siento amenazado, y la amenaza es de muerte. Ése que me habla ya no me ve como un ser humano, me ve como una de esas hormigas de las que hablas. Burger era un activista comunista y antinazi, pero eso no tiene importancia, para ese trabajo de falsificador lo han separado de su mujer, que sigue en Auschwitz, es una persona rencorosa y considera, sin saber que lo considera, que los demás, sus compañeros, deben sufrir como él está sufriendo. Por eso decide por ellos. No levanta un dedo para ayudar al pobre muchacho que tiene tuberculosis, no consuela al que descubre que acaba de perder a su esposa e hijos. No llora, no pacta, no hace tratos, no habla, excepto para hablar de principios que salvarán a la humanidad sin pedirle a esa humanidad si quiere ser salvada.

-Lo siento, querido Augustus, no he visto la película, como sabes, y desconocía la caracterización que ahora me aportas de Burger y que en absoluto lo presenta como un utópico sino como un hombre amargado, dispuesto a arrastrar a los demás en su caída disfrazando su rencor de idealismo. Entendí que usabas a este personaje como paradigma del peligro que conlleva seguir el principio de que el bien común ha de primar sobre el particular. Burger no, pero hubo muchos que lo sacrificaron todo, incluidas sus vidas, de forma totalmente altruista por conseguir mejores condiciones de vida para los demás. A eso se le puede llamar “principios”, “buenismo”, “equivocación”, como sea, pero yo, en mi ignorancia, no lo veo más que como un instinto natural, el de que el bien común es primordial.

-Sigues sin entenderme. Cada uno que haga con su vida lo que quiera. Lo que no acepto es que alguien me diga qué debo hacer con la mía. Contrastas amargado con utópico y ya deberías saber que las utopías son pozos sin fondo llenos de cadáveres. Dices que Burger disfraza su rencor de idealismo. Peor me lo pones. ¿Qué pretendes decir?, ¿si fuera un idealista, ese clavo torcido en la pared lo veríamos recto? A estas alturas todos ya sabemos que el agua debe ser encauzada, pero que nunca hemos de impedir que llegue al mar. Los moralistas británicos siempre lo han sabido. Hay momentos en que me confundes, tú siempre ves los árboles antes que el bosque, ¿por qué ahora te comportas al revés?

-¿Pero y la guerra? ¿Imaginas lo que habría sido el mundo si Hitler hubiese ganado la guerra?

-¿Qué crees que fue el mundo en la estepa rusa y en la tundra siberiana? Los mismos, exactamente los mismos que hablan y hablaban de principios, no sabían nada de nada de lo que allí ocurría, como la boba de tu amiga que quiere hacerse un tatuaje “bonito y a la moda”. Y cuando alguien empezó a hablar de ello, Aleksándr Isáyevich Solzhenítsyn, se le acusó de fascista. Todavía recuerdo las barbaridades asesinas, asesinas por ignorantes, que los intelectuales de occidente decían de la “Revolución cultural” China y del “Gran Timonel”, unos de los grandes criminales de la historia.

-Llevas toda la razón querido padre, lo que ocurrió en Rusia, y en tantos otros lugares del planeta, en mi opinión no demuestran que los principios sean perversos por sí mismos, sino que lo es el mal uso que individuos concretos hacen de ellos.

-¿Estás intentando decirme que la “Revolución cultural es un error de aplicación, que es un “mal uso” de un buen principio? ¿que las colectivizaciones agrícolas en la Unión Soviética fueron también “un mal uso”? ¿Qué el concepto de “Dictadura del Proletariado” es tan bueno como la prohibición de comer cerdo, o el consejo de no practicar sexo fuera del matrimonio? ¿Eso pretendes decirme?

-Eres un sarcástico.

-Eso sí, hoy en día China está donde está gracias a esos millones de muertos.

-Esa última frase, padre, ¿es una ironía, otro sarcasmo o un despropósito?

-Yo lo único que sé es que no me gustan los tatuajes tontos ni la abstracción.

-¿No te gusta ninguna abstracción?

-Para la decoración de un hogar burgués que vota a los partidos de izquierda puede ser adecuada, así como para las baldosas de un baño “árabe”, para que los Bancos inviertan dinero en ella, también, el peligro está cuando se pretende que tenga trascendencia.

-¿Por qué?

-Porque en ella no hay pensamiento.

-¿No exageras?

-Que haya actividad cerebral y emociones no significa que haya pensamiento.

-No entiendo esa descalificación absoluta que haces de lo abstracto.

-Es fácil de entender, muy fácil. ¿Tú apruebas la argumentación que justifica la iconoclasia?

-No.

-Pues la abstracción moderna nace de los mismos principios y del nihilismo. Ese nihilismo, esa nada, esa náusea de Jean Paul Sartre que encabezaba por las calles de París, las manifestaciones de los muchachos ricos y burgueses de mayo de 1968. Ese señor que no tuvo la decencia de morirse como sí lo hizo Albert Camus, en un perfecto accidente de automóvil.

-Pero en un Vasily Vasílievich Kandinski, por ejemplo, yo veo belleza.

-¿Quién dice que no la haya? La belleza no es sinónimo de “bondad”. Uno de los mejores diseños de uniforme militar es precisamente el del Ejército del Tercer Reich alemán. Aunque sinceramente, la abstracción es más "bonita" que bella.

-En la música tampoco hay ese pensamiento del que hablas.

-Tampoco, por eso es peligrosa.

-No te entiendo, ¿la música peligrosa?

-Lo banal es peligroso. Ya se ha convertido en un clásico la escena de un nazi escuchando o interpretando a Bach mientras a su lado se van fusilando a judíos.

-Pero el problema no está en la música de Bach, está en el nazi.

-Sin duda, pero ningún nazi haría eso leyendo a Bertrand Russell.

-Y además, ¿he de entender que la música clásica es algo banal?

-¿Por qué adjetivas la música, hijo? La música de Mozart, no era clásica para él, era simplemente música. Sus óperas eran muy populares, ¿banales? ¿Existe la pintura clásica?

-No me has respondido. Ningún nazi tampoco escucharía “rock and roll”.

-Tienes razón, ni música norteamericana, ni música negra. Pero debes admitirme que la revolucionaria aportación del “rock and roll” ha terminado formando parte del “show bussines”. Vaya birria de revolución, ¿no?

-La música consuela, padre.

-Claro, consuela a todos, eso es lo malo.

-Me parece que no tienes un buen día. ¿Te has peleado con alguien?

-No me he peleado con nadie, Fidelius, pero sí, debes disculparme, es verdad, hoy tengo un mal día, no me gustan los tatuajes tontos.

-¿Y un aro en una de mis orejas?

-¿Has atravesado el Cabo de Hornos a vela?

-No.

-Pues entonces tampoco.

(“No somos los últimos”, Zoran Music)

"Toda mi pintura ha girado alrededor de un único tema: el del paisaje desértico que es la vida." (Zoran Music)

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Laraña

Laraña dijo

Ah! Peletero, la moda.
Una cuestión de moda puede hablar de lo estético y lo político. Parece que no tienen nada que ver, pero solo lo parece. ¿Lo que te viste puede ser el más grande de todos los símbolos?.
¿Qué piensa de esta frase?:
“No hay un progreso continuo en esos ámbitos: la moda es arbitraria, pasajera, cíclica y no añade nada a las cualidades intrínsecas del individuo”.

26 Marzo 2008 | 12:11 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Laraña, esta es una buena frase respecto a la moda, pero hemos de reconocerle a la moda que seguirla te permite ir a la moda, ¿verdad? Y eso para algo ha de servir, ¿no?

Saludos.

26 Marzo 2008 | 12:58 PM

lamujeresqueleto

lamujeresqueleto dijo

Peletero, es un gusto poder leer las conversaciones de Augustus y Fidelius.
Hablen de lo que hablen.

Me he quedado con ganas de ver más cosas de Zoran Music y he encontrado este enlace

http://pintura.aut.org/BU04?Autnum=16.777

Tengo que leer con más calma el post ,ya te contaré.

un beso.

26 Marzo 2008 | 02:34 PM

Laraña

Laraña dijo

Bueno no creo que usted piense que yo sea muy seguidora de las modas que no sean las que pida en un momento determinado y no en uno estipulado mi corazón, cuerpo y mente.
Me refería a los tatuajes como una moda que supongo que para unos será una expresión artística, para otros una forma de expresar libertad y para otros simplemente será la expresión de lo que la moda implica ser esclavo de algo. Así como también para lo que quieren dar una imagen radical que puede ser igual como la que dan los que llevan o llevaban el pelo engominado.
Y por otro lado yo me pregunto o le pregunto ¿Hasta qué punto se puede juzgar a un sentenciado a muerte con un número tatuado que piense en su bien individual o en el bien común sin haber juzgado antes al que o a los que han llevado a plantearse un dilema de tal calibre?
Saludos

26 Marzo 2008 | 04:24 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Bueno, Peletero, yo iría más lejos que Augustus en calificar la moda de los tatuajes como puro mimetismo tonto. Para mí es simplemente repugnante marcarse el cuerpo, lo mismo que un cebú o una vaca holstein. Y no lo digo, sólamente, porque cuando yo era una jovencita fuera algo insólito, reservado sólo a los marineros de muelle y a las mujeres baratas, sino también porque lo asocio con los horrores del holocausto. No soy judía ni tengo ascendientes judíos, y creo que aunque la experiencia es obviamente intransferible, eso no impide que nos hagamos una idea de la humillación de ellos marcados como ganado.
Al citar a Zoran nos hablas de algo muy importante: el valor que hay que tener para mantener la identidad, para conservar la individualidad. El pintor dice: "empecé a sentirme inútil y débil al lado de esa gran corriente a la cual pertenecían todos los artistas conocidos y los críticos importantes...". Qué difícil es sustraerse a las influencias, sobre todo cuando ellas vienen de la gente que supuestamente cuenta. Y Zoran añade que se desvió, e intentó hacer pintura abstracta, y en ese intento perdió completamente su verdad personal. "Es lo peor que le puede suceder a un artista, porque sin esa verdad deja de existir". Y Zoran está clarísimo en esa afirmación, ya que dejó de hacer lo que verdaderamente le gustaba, de expresarse como era, para hacer lo que le gustaba a los demás. Creo que añadirnos a la corriente, aunque nos signifique otra clase de éxitos, es simplemente fraude, engaño, y por tanto, el fracaso íntimo más estruendoso. Graham Bell decía: "Nunca andes por el camino trazado pues él te conduce sólo hacia donde los otros fueron". Naturalmente, que es muy humano, pero no por eso justificado, ceder a la tentación.
Augustus también nos habla de tradición versus iconoclasia. Precisamente, hace poco leía a un periodista cubano que contaba que algunos de sus amigos criticaban la época que se vivió en Cuba en las clases pudientes antes de llegar al exilio, calificada por ellos como: "banalidad, tontería y provinciano cinismo", y el escritor comentaba, en mi opinión con razón, que también entre los menos pudientes se cocinaban las mismas habas, y sin embargo, con frecuencia se pasaba por alto que la "gente rica no sólo crea sino que también preserva". Cuba y los cubanos necesitaban que sus virtudes e inclusive sus defectos no se perdieran (hablar a gritos (risas), seguir siendo apasionados, desmesurados, comer sus frijoles rojos, escuchar su música, etc), en una palabra, conservar sus características, sus sueños y sus eternas ansias de libertad, porque todo ello hace parte de su identidad.
Y de aquí pasamos a la mención que Augustus hace de la sicología de las masas. Y cita a Stalin, a ese terrible verdugo, que fríamente sella su monstruoso pensamiento en esa frase: "La muerte de alguien es una tragedia, pero la de millones es sólamente estadísticas". No en balde, donde actúa la masa siempre hay sangre, vileza, ferocidad. Por eso Sorowitsch, un falsificador y un truhán, no mata al director nazi habiendo podido hacerlo. Carece de la "pureza" de espíritu de Burger, que hablando hipócritamente a nombre de los principios, no le importa morir y arrastrar con él al grupo de amigos. Claro, para él, el individuo no cuenta, bien podría ser Burger el clásico terrorista, que como bien dice Augustus usa los tales principios como su coartada. Es que no hay nada más peligroso que una mente inflexible. Y añade Augustus "que el agua debe ser encauzada, pero sin impedir que llegue al mar" en una clara referencia a la Ley y a la Libertad. Maravilloso, Peletero. Gracias por este nuevo post. Besos.

27 Marzo 2008 | 09:12 PM

ren

ren dijo

Buenaaaaaassssss... Pasaba por aquí para saludaros y daros un beso enorme a todos.

Prontito estaré de vuelta, así que ve sacando el mantel de la abuela Rosita, Pele, que ya sabes que me tiene enamorada, Madeleine que traiga el café, que el colombiano es buenísimo, y Mantis se encarga de prepararlo, que lo hace pa repetir unas cuantas veces. Yo pongo el bizcocho, que me sale de muerte, Conxa de la música, que siempre tiene a mano la adecuada, y Laraña... Laraña, guapa, unos churritos de los Madriles, po favó, que me vuelven loca... Tengo unas ganitas de volver que ni os imagináis.

Pele, te ha "jartao" de escribir, ¿eh? Pues ya mismo me tienes aquí, en la tertulia. ¿Me has echado de menos? ;-)

Un besazo, y otro pa las niñas.

28 Marzo 2008 | 10:31 PM

Laraña

Laraña dijo

Hey ren! ¿Te gustan los churritos madrileños?, pues yo te alabo el gusto y los traigo, claro que sí. Pero los churritos no son ná sin un chocolate bien calentito decoraó con unas varitas de canela.
Saludos.

29 Marzo 2008 | 12:20 PM

mantis_religiosa

mantis_religiosa dijo

Güenaaaaaasssss, que da gusto ver como el Peletero le da a la tecla, coñe. Menudo post!!

Yo de hechos históricos y demás.... estoy pez y además nunca me ha gustado la historia...

Pero el tema de los tatuajes... personalmente siempre he dicho que en mi piel no se pone nada con lo que no haya nacido (quizás con los años silicota, jajaja) más porque soy una cagona.... y porque esa estética no me gusta, incluyendo los pinchos esos que se ponen, los piercings... uyyyy.. esas cosas me dan grima.
La cuestión sería saber el por qué de un tatuaje... evidentemente en la época de los nazis era como herrar el ganado, humillante y muy doloroso porque ese recuerdo estaría tatuado en su piel de por vida....
Ahora..... ¿moda? ¿estética? no sé... es todo muy respetable pero si yo quiero a alguien no me tatúo en el brazo un I love, ni harta a vino. Esas cosas se tatúan en el corazón de por vida porque la tinta del amor es indeleble.
Creo que para algunos un tatuaje indica un acto de rebeldía y para otros... es como “Donde va Vicente, donde va la gente” y yo como nací rebelde con causa, pues como que no sigo ninguna moda en casi nada, eso se llama personalidad propia de Mantis.
Pero conozco a alguno que hacerse un tatuaje ha supuesto para él un acto de rebeldía y un decir... me lo hago porque me sale de... al punta de la naríz y bueno, si eso a uno le hace sentirse bien, pues perfecto.

Hale, ya dejé tatuada aquí mi parrafada peteneras...

Un beso a todas....
Ren!!!! Que te esperamos como el amor en primavera, por Dios!!!

Ah, los churros por supuesto pero... Laraña para mi mejor una porra con cremita, me gusta más. El chocolate lo cambio por café si no os importa y el mantelito de siempre me gusta. Ya coloco yo la mesa porque soy muy coqueta y se me da bien ¿vale?

Petons Pele ensimismado...

29 Marzo 2008 | 02:17 PM

Laraña

Laraña dijo

Endiluego Mantis que como eres jajaja...pues porrita pa'ti.

29 Marzo 2008 | 02:57 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida ren, ¿si te echado de menos?, pues no, precisamente echarte de menos, no. Esta claro que no, pues nunca te has ido.

Eres una niña mala, pero que muy mala, y los dos lo sabemos. Y más mala que puedes ser, ¿verdad?, y eso me gusta. Además tienes buena puntería, (risas), para según qué.

Petons.

29 Marzo 2008 | 04:31 PM

el-peletero

el-peletero dijo

"La tinta del amor es indeleble".

Querida Mantis, "divina de la muerte", como no quieres que esté ensimismado con frases tan "bonitas" como esa de la tinta del amor. ¿Es indeleble?, ¿sí?, ¿de verdad?, cuéntame eso, siento curiosidad, intriga, interés intelectual en saber cómo puede suceder una maravilla de tal calibre, que, "la tinta del amor sea indeleble".

Eres un encanto, ya te lo he dicho en más de una ocasión, si no te tuviera te debería de inventar.

Petons.

29 Marzo 2008 | 04:37 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Laraña, a Mantis póngale café, pero a mí, chocolate espesito. El chocolate es perfecto para untar en él cosas comestibles, desde una galletita, pasando por un churro o todo aquello que a uno se le ocurra untar para después comérselo. ¿Verdad que sí?

Saludos, mi querida amiga madrileña.

29 Marzo 2008 | 04:40 PM

ren

ren dijo

Ya lo creo que me gustan los churros madrileños, Laraña, a morir. ¿Has dicho chocolate calentito decorao con barritas de canela? Ay.., ¿Tú sabes lo que me gusta a mí el chocolate y la canela, niña? Pele, punto en boca con lo de la canela, que ya sé lo que vas a decir, crapulilla.. (risas) Me apunto a ese chocolate, aunque también caerá un cafetín de esos colombianos, puedo con los dos.

Mantis, ¿has dicho porra con cremita? ¿Rellena de cremita? Esas no las conocía yo... ¿ Y las hay también rellenas de chocolate? Laraña, guapísima, por Dios, tráete una muestrecilla de todas las variedades que haya de porras, y a la idem el régimen, que un día es un día.

Pele, qué bonito eso que has dicho... Pero ¿niña mala yooooooooooooooo? Si soy un angelito.. Bajao del cielo a pedrás eso sí, pero un angelito. (risas) Y pa puntería el que me las lanzaba y me hizo bajar.. (más risas)

Niñas, un besazo para todas, os echaba muchísimo de menos. A ti también, Pele, cómo no... Otro beso para ti.

29 Marzo 2008 | 05:06 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, una puntualización, no hay mujeres baratas, las hay que cobran poco o bien hombres que pagan menos, pero barata ninguna lo es.

Yo he tenido la inmensa fortuna de conocer a muchos hombres y mujeres judíos. Digo que ha sido una fortuna, porque de todos ellos he aprendido algo, y algo importante. Los judíos, como personas y como pueblo atesoran experiencias trascendentes para ellos y para los demás. No están exentos de nada, igual que los demás seres humanos les conforman también todas las virtudes y los vicios más atroces. Pero ellos son, algo que ningún otro pueblo ha conseguido ser, un espejo donde los demás se ven.

El pueblo alemán ejecutó la “Shoah”, pero hay que decir alto, que los pogromos más terribles fueron siempre causados por eslavos. No puedo evitar recordar los relatos de nazis matando judíos a quemarropa y en el montículo de cadáveres que se iba formando, polacos borrachos bailaban una música que de algún infierno debía sonar.

En España se les expulsó y muchas teorías bien fundadas basan en esa expulsión la decadencia española.

También hay que decir alto que únicamente en el mundo anglosajón encontraron un ambiente propicio.

Mis amigos Kahn se esforzaban en no hablar entre ellos alemán, una de sus lenguas de niñez. En una ocasión los pillé, y al ponerlos en evidencia, se sonrojaron y con su mal inglés escupieron al aire.

Hoy en día, querida Madeleine, está de moda, en realidad no ha dejado de estarlo desde los tiempos del Imperio Romano, e incluso desde antes, las civilizaciones orientales. En ellas siempre se menciona como un bien, la disolución de la identidad en ese magma que es el todo o la nada. Las religiones mistéricas y dionisíacas, hablaban de lo mismo, de esos caminos que uno debe recorrer, iniciáticos, que le llevan a estar en paz con el cosmos. Todo eso es muy bonito, pero yo no quiero estar en paz con nadie, yo me quiero pelear con todos y el primero el mismo Dios, si es que Él es Alguien.

Sea como sea, la civilización de occidente y el cristianismo le dan carta de identidad, pasaporte sellado, al ser humano. Le dan nombre y apellidos, y eso que yo considero trascendental, y muchos como yo también, ahora se desprecia, y se desprecia por ignorancia. Como la manida crítica al pecado, poniéndonos como ejemplo el modelo oriental, que dicen, no tiene sentido del pecado. Es verdad, no lo tiene, nadie recuerda en cambio, que en su lugar hay algo peor, mucho peor que el pecado, el sentido del honor. Todas las catanas llevan cinceladas una frase característica.

En este mundo hay ideas fuerza, grandes hallazgos propagandísticos que no hay manera de extirpar. Uno de ellos es el concepto de “vanguardia” en las artes. Una de las grandes tomaduras de pelo de la historia. Ya sé que exageró, pero es conveniente hacerlo, pues ellos lo hacen sin el más mínimo rubor.

La abstracción es pura decoración, y forma parte de la valoración equivocada del pensamiento no verbal. Ya sabemos que existen diversas formas de actividad cerebral y de comunicación, siempre se confunde comunicación con lenguaje reglado. El caso es favorecer la ambigüedad y la falta de rigor y de precisión en lo que se piensa y se dice.

La iconoclasia es una de las aberraciones intelectuales mayores de la historia, que ni musulmanes ni cristianos ni ateos, han estado exentos en profesar.

Todos, no solamente los artistas, todos nosotros, pues no vivimos solos, necesitamos encontrar nuestra verdad y saberla expresar con la mayor claridad posible. Esa verdad nos acompaña y nos sustenta en nuestra vida. Esa verdad es tu pasado y tu futuro, es tu padre, Madeleine, al que quisiste tanto, son todos aquellos que has conocido. Todo eso, los frijoles rojos, hablar a gritos, su música, la belleza de ellos y de ellas, todo “hace parte” (esta expresión colombiana me tiene enamorado, “hacer parte”) de su identidad. Una vez más la identidad.

En la personalidad de Burger se halla la del terrorista. Sea ateo, sintoísta o musulmán, los dos, Burger y el terrorista, al morir, alcanzarán el paraíso.

El mundo necesita reglas, al igual que los ríos que se desbordan o se secan. Pero demasiados locos han pretendido impedir que llegue al mar, llenándolo, en lugar de agua, de sangre humana.

El agua, al igual que el dinero, o el sexo, siempre encuentra una salida, siempre. Hemos de evitar que lo que aparezca al final del túnel, sea algo con el rostro de la Bestia.

Es un privilegio conversar contigo, Madeleine, un verdadero privilegio.

Besos de tu amigo catalán.

29 Marzo 2008 | 05:47 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Ren, tu ya sabes, y Laraña tambien, que las mejores porras son las de chocolate, rellenitas de crema. Esas porras que si aprietas adecuadamente sale la cremita por una de las puntitas.

29 Marzo 2008 | 06:59 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Qué alegría Ren, que hayas vuelto..., aunque en realidad nunca te hayas ido, como dice el Peletero, te hemos extrañado a morir. No le hagas caso al Peletero, que además de ser un hombre "duro", ya sabemos que la mitad de las cosas que dice aquí son ficción, y eso de que no te ha extrañado es pura literatura, ganas de darte hielo (risas), si o no, Peletero? Que hasta los deseos de escribir estabas perdiendo..., confiésalo. Bueno, en fin, Ren, nos alegra mucho que vuelvas y para que no haya un solo motivo de discusión, propongo que además del mantel de Rosita, sirvamos café y chocolate con los churros de laraña, y los demás ingredientes de Mantis..., amenizado con la música de Conxa, aunque todavía no ha aparecido por aquí. Abrazos para todos.

29 Marzo 2008 | 07:42 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Peletero: eres un amigo y un caballero: Me gusta eso que dices de que para ti no hay mujeres baratas..., y guardo esa frase muy halagada. Sin embargo, yo que soy una "cabezona" y no me regañes por eso, insisto en hacer una excepción: Son baratas las que cobran supuestamente por dar amor, aunque cobren muchísimo por hacerlo y no sean oficialmente "baratas" de profesión.

Gracias por esas magníficas reflexiones. El privilegio es mío..., es de todas las que te leemos, y tú lo sabes. Besos.

29 Marzo 2008 | 07:53 PM

ren

ren dijo

Made, cielo...¡¡¡muackssssssssssssssssss!! No, si yo no le hago caso a Pele, nada más que soy un poquito mala cuando no puedo ser buena.. ;-) Él lo sabe, pero le gusta pincharme un poquillo de vez en cuando (risas).

Nada, aquí se pone de todo: chocolate, café y lo que haga falta, que un día es un día y además como son virtuales no engordan.

¿De verdad que existen esas porras de chocolate con cremita dentro, Pele? Ya ves, con tanto régimen ni me había enterado...

Besos para todos.

29 Marzo 2008 | 09:34 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Claro que existen, haberlas haylas, ¿no has probado ninguna?, no me lo creo, niña mala.

Petons.

29 Marzo 2008 | 09:50 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Gracias por lo de "caballero", Madeleine, es todo un piropo que lo diga una verdadera Dama como tú.

Petons.

29 Marzo 2008 | 09:51 PM

Laraña

Laraña dijo

Pues claro que sí Peletero, el theo-broma cacao es todo un alimento para los dioses.
Saludos.

30 Marzo 2008 | 12:51 PM

Mantis indeleble

Mantis indeleble dijo

Mare de Deu!!! me había pasado este chat del chocolate con churros y porras, ya veo que mi Laraña me ha dejado un cafelito y una porrita con crema, sí mejor.

A ver señor Peletero, usted no haga mucho caso a las insectas porque dar una explicación a su frases es tarea complicada porque las Mantis hablan desde el alma y vaya usted a saber lo que quiere decir "la tinta del amor es indeleble" hasta yo me quedo pensando... y dar una explicación de esas intelectuales es muy difícil. Quiero pensar que el sentimiento del amor puro, el de verdad, ese no se quita ni con láser y mucho menos con agua y jabón, claro.

Eso sí, divina de la muerte si que soy y estoy... para eso soy una Mantis.

Petons y buen provecho a todos. Me voy a poner como una Mantisvaca y por si ya rumiaba poco.... mañana a dieta me pongo, entre las porras y el hornazo...

1 Abril 2008 | 08:00 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Gracias, Mantis, por la aclaración, ya me imaginaba que la cosa iba por ahí, "que el sentimiento del amor puro, el de verdad, ese no se quita ni con láser y mucho menos con agua y jabón".

Pero ahora, si no es molestia, deberías aclararme que es eso del "amor puro".

Gracias.

Estan buenos los churros de Laraña, ¿verdad?

1 Abril 2008 | 08:35 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ja, ja, ja, Mantis, creo que estás metida en tremendo problema. Es que nuestro amigo Peletero no "traga entero" y es además implacable. Así que ya sabes..., a hablarnos del "amor puro". A lo mejor descubrimos algo, otra clase de chocolate con churros..., quién sabe. Besitos.

1 Abril 2008 | 10:14 PM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________

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