El peletero/El blog apócrifo de Anna-Primera parte (y 3)

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“Los Lobos” constan de 10 capítulos. En ellos se habla poética y simbólicamente de la mujer utilizando la “bonita” metáfora de esos animales tan ejemplares, sus hábitos y costumbres de apareamiento y las relaciones que establecen en la propia pareja. Pero en realidad, en “Los Lobos” de quien se está hablando es de la propia María, de su vida pasada y de la que ella cree que puede llegar a ser su vida futura con ése con quien se escribe, y que ahora llamamos “José”.
Hablándonos de “la mujer”, María nos habla de ella, y haciéndolo de ella, nos habla de la mujer. Al menos ése parece ser su propósito. De la A a la B, y de la B a la A, exactamente igual que Andy Warhol.
“La Nada” son las cartas que le dirigió José. He elegido ésas por su originalidad y porque creo que en ellas se retrata quien las escribe. Es muy sentida, ridícula y muy patética, la del capítulo 6 de “El Puente y La Muerte”, y que próximamente publicaremos en el post que vendrá a continuación, en la que por tres veces le pide a María que no lo deje solo.
¿A qué clase de hombre se le ocurre pedir algo así a una mujer? Esa es evidentemente una pregunta retórica, pero mi querido marido, nunca me ha pedido nada parecido. Si lo hubiera hecho no sé qué le hubiera respondido. Me hubiera desconcertado y seguramente me habría llenado de ternura. Pero yo sé también que esta clase de sentimientos a penas duran, duran lo que dura un infarto de miocardio, poco.
He de resaltar, porque lo considero importante, que José, además de “La Nada”, escribió también “Los Besos”, “Las Sonrisas”, “El ojo”, “Las Miradas”, “Un homme et une femme” (redactado a duo con ella), “El consultorio sexual” (escrito en sus consultas –las de María- y sus correspondientes respuestas cómicas y doctorales –las de José-). Todas esas series fueron escritas exclusivamente para María, a ella están dedicadas, en cada una de ellas hay un canto y una caricia. Y de momento quedarán guardadas en su correspondiente archivador y nunca saldrán a la luz.
En todas ellas hallamos a alguien que se vacía como un pozo, que se seca como el mar de Aral, que se llena de sal como el mar Muerto.
Es curiosa la carta en la que cuenta la anécdota hindú. Esas líneas son pura ironía de lo que está sucediendo entre estas dos personas que utilizan las palabras para cosas y objetivos distintos. En ella hay también una soterrada, o no tan soterrada, crítica a la “etología” del Tercer Mundo -María vive en uno de esos países-. Yo entiendo lo que José quiere decir con ello, pero no es políticamente correcto acusar implícitamente a alguien que no pertenece al Primer Mundo de “costumbre” o “usanza” arcaica, en la que las palabras sirven para disfrazar, embellecer y ocultar la realidad y no para explicarla.
“Los Lobos” y “La Nada” los he ido intercalando para hacer más amena su lectura y para visualizar también la construcción de “El Puente”, que como todos los puentes siempre se construyen desde las dos orillas al mismo tiempo, acercándose lentamente hasta llegar a encontrarse en el centro, que es siempre el lugar adecuado donde las cosas buenas deben encontrarse. En este caso los ingenieros se equivocaron bastante, y los dos extremos del puente apuntaban a direcciones completamente distintas. O quizás la brújula de uno de los dos, o de ambos, estaba estropeada.
La segunda parte que he titulado “La Muerte” está compuesta por tres textos distintos, pero también entrelazados por mí. Es importante resaltar que dos de ellos –uno de José y otro de María- están fechados el mismo día, y que los tres hacen referencia al mismo acontecimiento)
El primero de ellos lo escribió la propia María un 26 d enero, y ella misma lo tituló, un poco grandilocuente y fatuamente, como “El estallido de un corazón”. María siempre fue fatua. Parece ser alguna clase de aclaración o puntualización de algo hablado entre ellos, no sé. Esa necesidad de aclaración –que nadie ha pedido- delata la mentira escondida, en el fondo es una advertencia, inconsciente en María, pero advertencia, una mala premonición. Y creo suponer, por una de sus frases en una de sus cartas, que José intuyó el peligro.
El segundo texto lo escribió José un 18 de marzo, y es una más de sus cartas dirigidas a ella, formaría parte de toda la serie de “La Nada”, y se titula, “Las horas y los días”.
El tercer texto lo escribió también María, el mismo día 18 de marzo, y se titula “Vivir es lo más peligroso que tiene la vida”, una vez más no puede evitar esos títulos más bien vulgares, poéticamente malos, pedantes y pretenciosos, parecen sacados de un folletín barato.
Respecto a este último texto hay que destacar que es al mismo tiempo el primer post de uno de sus blogs secretos. Es el que lo inicia y el que lo inaugura, ese 18 de marzo de 2---. Este blog, además de secreto, al menos para José, es un regreso, es una vuelta de otro que María ya tenía y que cerró al conocer a José (a no ser que haya más que desconozcamos, todo es posible). Después de ése siguen más posts, y vuelve a cerrarlo a primeros de agosto del mismo año, con un poema, “Buenos deseos”, del argentino Oliverio Girondo, una verdadera maldición de bruja vieja y resentida. Pura gonorrea.
He dicho que los tres textos hacen referencia al mismo acontecimiento. Los de María, “El estallido de un corazón” y el “Vivir es lo más peligroso que tiene la vida” hablan de la misma persona, de un amigo de ella. De esa tercera parte contratante, de físico portentoso, rostro hermoso y de voz embriagadora, que ya hemos citado.
Repito, hay que estar atento a las fechas y escudriñarlas detenidamente como si fuéramos detectives aficionados. La carta de José, “Las horas y los días”, coincide con ese post, “Vivir es lo más peligroso que tiene la vida”, ambos están escritos, sin pretenderlo, el mismo día.
Yo no diré nada más, pues nada más puede decirse. Nada más puede decir alguien que es un robot, un pato macho Eider. Yo soy Anna, yo soy ese pato, él es mi tótem, pocos conocen el suyo, la mayoría desea toros, ciervos, leones o águilas, incluso lobos o gatos. Y hasta unicornios. Yo no, yo soy un pato, aunque tampoco me hubiera disgustado ser un burro del Pirineo o una lagartija catalana, una de esas de cuerpo fino, pequeña, verde, con rayas oscuras, un llangardaix, un drac, un tritó de Collserola. Esas son lagartijas conversadoras, amenas y que gustan de la buena plática. Pero no, soy un pato macho Eider y al mismo tiempo una mujer de 32 años, tan bella, como cualquier mujer desearía serlo.
Además estoy enamorada de otra mujer. De María.
Aunque ahora estoy empezando a ponerlo en duda. Después de leer la correspondencia creo que me estoy enamorando de José.
Si sigo así terminaré enamorándome de Jesús, que escribir, lo que se dice escribir, no escribió nada, excepto unos signos extraños en el polvo del suelo cuando iban a lapidar a Magdalena. Labia sí que tenía, y una cierta predisposición para los discursos también. Muy notable es el “Sermón de la Montaña”, acudió mucho público, aunque quizás fuera por el milagro de los panes y los peces. Es curioso, las cosas no han cambiado tanto desde entonces. En los mítines de los políticos también se reparten bocadillos. Sí así no lo hicieran, no iría nadie.
Al final las palabras pueden ser muy bonitas, pero debe haber un buen pedazo de pan que las acompañe, si no los profetas y los enamorados se quedan siempre para vestir santos, nunca mejor dicho. Por eso el sexo y el dinero siempre van juntos. Por más que la gente se empeñe en decir lo contrario son dos manifestaciones del mismo acontecimiento, tanto para hombres como para mujeres. El dinero y el sexo son casi la misma cosa. La tozudez en negarlo hace incluso más sospechosa esa negativa, y nos fortalece en nuestro criterio. Solamente las personas que lo aceptan con toda naturalidad son las mejor capacitadas para separarlas si es el caso. ¿Quiénes?, las prostitutas y sus clientes, ellos son los únicos que saben de verdad lo que vale un beso.
Sí, escribieron para Jesús, para Él y por Él, Jesús también necesitaba de su buen Cyrano. Y a Él también le dieron un beso que costó 30 monedas de plata y una crucifixión.
Siempre es necesario un buen tambor que anuncie nuestra llegada, que la proclame. Pero yo solamente soy un pato, aunque es verdad que como mujer, cuando llego a los sitios, todas las cabezas se giran para admirarme, es normal, hay pocas que se me puedan igualar. No soy pedante, no soy fatua como María, ni soberbia como lo era José, soy humilde y valiente, y como estas palabras no las leerá nadie que me conozca, le digo a ese lector anónimo, que sí, que debe creerme, soy una mujer muy bella.
Yo no soy María, tampoco soy Lorena, yo soy Anna. Los patos somos tramposos y truhanes, siempre juego con las cartas marcadas y esta no es ninguna excepción. Incluso las de José lo están, por mí, claro. Que nadie se lleve a engaño, siempre miento. Nada es verdad, nunca, jamás.
O si os apetece, lo podemos decir al revés, nada es mentira, que evidentemente es algo mucho peor.
Excepto alguna que otra canción.
Noia de porcellana
buscava una ànima dintre teu
i això era com buscar
papallones blanques damunt la neu.
Noia de porcellana
la teva entranya és plena de vent
una brisa de maig
amb pètals de rosa és aire innocent.
Noia de porcellana
tot el teu cos és un recipient
a punt per ser omplert d'aigua
i posar-hi un lliri quan ve el bon temps.
Noia de porcellana
buscava força en el teu parlar
i això era com buscar
papallones blaves damunt la mar.
Noia de porcellana
d'una mirada et van trencar un braç
semblaves indignada
com una santa sense beats.
Noia de porcellana
tota ets tan fràgil que t'has tancat
sota d'una campana
que sona dolça i és de cristall.
Noia de porcellana
buscava llum en la teva pell
i això era com buscar
papallones d'aire allà on bufa el vent.
Noia de porcellana
tens la mirada ben transparent
la pell de cel•lofana
i la carn translúcida i repel•lent.
Noia de porcellana
què vols que et donin no donant res
ets freda i inhumana
i et preocupes de cinc a set.
(“Noia de Porcellana”, Pau Riba)
Traducción
Muchacha de porcelana,
buscaba un alma dentro de ti,
y eso era como buscar
mariposas blancas en la nieve.
Muchacha de porcelana,
tu entraña está llena de viento,
una brisa de mayo
con pétalos de rosa es aire inocente.
Muchacha de porcelana,
todo tu cuerpo es un recipiente
a punto para ser llenado de agua
y poner le un lirio cuando llega el buen tiempo.
Muchacha de porcelana,
buscaba fuerza en tus palabras,
y eso era como buscar
mariposas azules en el mar.
Muchacha de porcelana,
de una mirada te rompieron un brazo
parecías indignada
como una santa sin beatos.
Muchacha de porcelana,
eres toda tan frágil que te has encerrado
bajo una campana
que suena dulce y es de cristal.
Muchacha de porcelana,
buscaba luz en tu piel,
y eso era como buscar
mariposas de aire allí donde sopla el viento.
Muchacha de porcelana,
tienes la mirada muy transparente,
la piel de celofán
y la carne traslúcida y repelente.
Muchacha de porcelana,
qué quieres que te den no dando nada.
Eres fría e inhumana
y te preocupas de cinco a siete.
http://es.youtube.com/watch?v=OZdgCwRsrOI&feature=related
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Madeleine De Cubas dijo
Me pone muy triste este post, Peletero. Qué dolor y qué vacío se percibe en el alma de Anna. Como no nos has hecho apenas comentarios a los posts anteriores, es difícil ubicarse. Lo único que te puedo decir es que todas las reflexiones de Anna me causan mucha ansiedad y también tristeza. Me tocan emocionalmente. A qué hombre se le ocurre pedirle a una mujer que no lo deje solo? Y por qué no? Peletero? Es que no es humano rogar cuando estamos desesperados? Qué tiene de humillante eso? Yo hasta ahora sólo lo he hecho con Dios, ya que con un ser humano no he tenido la necesidad, pero pienso que nadie está exento de sentir debilidad, y a todos nos viene bien un poquito de humildad..., y la grandeza del otro está precisamente en ayudar a levantar al que ruega y no en arrastrarlo más.
Y sí, es verdad que Jesús hablaba bien, pero las suyas no se quedaban sólo en bonitas palabras..., predicaba con su ejemplo y con sus actos, y la prueba de ello es que sus palabras trascendieron por muchos siglos hasta los días de Anna. Y dicen que los milagros de Jesús eran simbólicos, para quienes lo supieran entender, porque El no necesitaba "comprar" con pan y peces la fe ni el voto de nadie, no era un demagogo, y ni siquiera un político..., que si hubiera sido un charlatán no lo hubieran crucificado. Pero precisamente lo hicieron para acallar su Palabra. Su Reino no era de este mundo, pero claro, no le quisieron creer, porque se sintieron vulnerables y amenazados. Y ya ves, ya me he hasta enredado en una defensa de Jesús..., El único que no necesita defensa (risas). Besos.
17 Abril 2008 | 07:38 PM