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Terra
La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

2 Junio 2008

El peletero/El blanco del ojo/Creo que era el infierno

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Creo que era el infierno,
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pero en esta ocasión lo más seguro es que fuera alguna ciudad de la costa en algún momento del año 70 ó 71 del siglo pasado.

El siglo XIX.

O del siglo XX. Pero bien pensado también hubiera podido ser del XXI. Fuera como fuese era el siglo pasado. De eso estoy completamente seguro.

Todavía no había ocurrido, pero yo no tenía ninguna clase de dudas que ocurriría tarde o temprano. Que terminaría por sobrevenir. Esa clase de desgracias siempre ocurren, nunca las podemos evitar. Estoy hablando de la muerte.

No sé exactamente cuándo sucedió, no estoy muy seguro de la fecha, pero sí de los acontecimientos, los sucesos, o cómo se los quiera llamar. No sé, los hechos, o algo así. El ser y el estar cuando devienen.

Fue incomprensible, pero fue algo que devino. Yo llevaba unas pocas semanas viviendo en casa de mi abuelo cuando falleció. Le dimos sepultura y me encontré siendo heredero de todos sus bienes que no eran nada más que cosas sin valor.

O eso pensaba yo.

No los vi llegar.

Cuando quise darme cuenta tenía el cuchillo más grande de la cocina en el cuello. Pensé que era conveniente que no me moviese.

El tipo que tenía detrás casi ni me tocaba, sólo se dirigió a mí para decirme: “cuidado amigo, no quiero manchar mi elegante traje nuevo con tu sangre, anda, pórtate bien”.

Me tranquilicé y… me porté bien.

Mientras tanto, otros dos individuos dejaban patas arriba el apartamento de mi abuelo buscando algo que ni ellos mismos sabían cómo buscar. Ni siquiera me lo preguntaron, podían haberme dicho algo parecido a eso: “oye imbécil, ¿dónde lo tienes?” Ni eso, nada.

Lógicamente ellos suponían -y acertaban- que yo no tenía ni idea, que “eso” era cosa del antiguo inquilino, aquel hombre viejo, muerto precisamente hacía unos pocos días y del que yo ocupaba ahora su piso y sus cosas. No sabían ni que yo era su nieto. Al menos no lo mencionaron en ningún momento. Hablaban poco y dos de ellos resoplaban mucho.

Los cajones y los armarios vaciados, los colchones y las almohadas acuchilladas, todo desparramado y tirado por el suelo. Papeles, comida congelada y a medio cocinar, libros, discos, ropa limpia y sucia, todo mezclado y revuelto. Así tal cual lo había heredado, el paquete entero, parecía un legado y ni siquiera fue una herencia, no dio tiempo.

Sus muebles y los armarios llenos con su ropa también vieja, raída y pasada de moda. Sus libros y sus fotografías, sus papeles y sus yogures caducados. Todo era mío por 800 dólares al mes. Ese era el alquiler del apartamento.

Viejo, borracho, sin familia y sin amigos. El único familiar era yo, su nieto huérfano de padres.

Según pude ver nadie fue a su entierro excepto una antigua novia tan vieja como él, llamada Encarnita, y… yo.

Esa tal Encarnita estuvo muy amable y cariñosa conmigo y la vi verdaderamente afectada por la muerte de mi abuelo.

Vivía en su propia casa, que era algo así como una pensión y ocupaba una de sus habitaciones que alquilaba por poco dinero. Pocas veces he visto a alguien llorar con aquella pena la muerte del viejo. Me dio tanta lástima que no permití que se fuera sola a casa aquella noche. Me gustó pensar que podía ser mi madre o mi abuela. Fue muy triste ver la iglesia vacía. Excepto el cura, Encarnita y yo, no había nadie más.

Y mi abuelo en un ataúd barato.

Encarnita incluso me ayudó en algunos trámites legales y así me enteré de las condiciones para alquilar el apartamento que ahora quedaba vacío. El dueño no quería gastarse dinero en vaciarlo de trastos o en repintar las paredes para dejarlo un poco más decente. Estaba bastante deteriorado y sucio, pero tenía una magnífica biblioteca y eso me gustó. Al menos ahora podría tener mi propia casa, eso me hacía sentir bien, me permitía tener la sensación de estar prosperando en la vida, y quien sabe, quizás así también tendría más novias, al menos sitio para llevarlas ahora sí que lo tendría. Mi antigua casera no dejaba subir chicas a las habitaciones, eso decía, aunque hacía la vista gorda, pero yo, la verdad, tampoco tenía muchas ocasiones.

Y ahora me encontraba con la agradable compañía de tres gorilas que muy probablemente acabarían por matarme a pesar del buen consejo de ése que casi estaba a punto de cortarme la cabeza. Una de tres, si no me mataban por ganas, lo harían por obligación, o simplemente por que sí. O tal vez no, yo sólo era un pobre ignorante que tenía a su favor que uno de ellos no quería mancharse su traje caro con mi sangre.

Naturalmente yo no sabía lo que buscaban, no tenía ni idea. Mi abuelo nunca me había contado nada especial, diferente, peligroso o interesante, excepto sus escasas historias amorosas y las viejas aventuras de una guerra que no viví. Sí me hablaba, en cambio, de la muerte de su hijo y su nuera, mis padres, y también de un hermano que falleció cuando apenas era un adolescente. Hablaba mucho de ese hermano, siempre contaba lo mismo pero de manera diferente. Y también hablaba mucho de su propia muerte. El pobre viejo no tenía más familia que yo, ni poca ni mucha, ni lejana ni medio desconocida, solamente yo y una vieja amiga y amante que regentaba algo parecido a una pensión.

Y ahora yo tenía un cuchillo en la garganta a punto de cortármela. Al hombre que lo empuñaba sólo le preocupaban las arrugas de su traje y el enorme anillo de oro que llevaba en el dedo meñique de su mano izquierda y que no dejaba de mirar, mientras, con la derecha sostenía el cuchillo en mi cuello.

Entonces me di cuenta que aquel cuchillo tenía un número grabado en él.

¿Sería eso lo que buscaban?, ¿un número que abría puertas insospechadas y terribles? ¿Una caja de seguridad, una cuenta corriente, un archivo informático?, ¿la clave de un código ultra secreto o quiromántico?, ¿un número premiado de la lotería?, ahora el gángster y yo teníamos delante de nuestras narices un número grabado en un cuchillo de cocina y él sólo era capaz de mirar su monumental y chabacano anillo de oro.

Yo, por mi parte, casi no podía ni mirar ni hacer nada más excepto oír el retumbar de mi corazón mientras el sudor iba empapando mi camisa. ¡Cerdo!, me estás mojando, grito “el elegante”, dándome un empujón y separándome de él. Al caer al suelo el cuchillo me cortó un poquito más de la cuenta, no demasiado, pero si lo suficiente para sangrar y manchar mi camisa sudada. Al ver la sangre, el hombre del anillo de oro soltó asqueado el cuchillo lejos de sí. ¡Sangre!, maldita sea, exclamó. Muchachos, nos vamos, les gritó, aquí no está si es que tenía que estar, quemadlo todo, no dejéis nada sin chamuscar.

Empezaron a rociar todo aquel desorden con gasolina que enseguida prendió.

¿Qué hacemos con este?, preguntaron los gorilas señalándome a mí.

Dejadlo, que se las apañe como pueda.

Y así lo hice, con una herida en el cuello, con un brazo un poco quemado y medio asfixiado por el humo, huí por la escalera de incendios, claro está, sin olvidarme antes de recoger un cuchillo de cocina que llevaba un número grabado en su hoja y que no sabía qué diablos significaba. Aquello era todo mi patrimonio.

Después de salir del hospital donde me curaron las quemaduras y me pusieron ocho puntos de sutura en el cuello, tuve que hospedarme en casa de Encarnita, no tenía a dónde ir y ella me acogió. Durante todo el tiempo, que no fue mucho, que estuve hospitalizado, no me separé ni un instante de mi cuchillo y de ese misterioso número.

Lo que no pude evitar fue que Encarnita lo viera.

¿Qué haces tú con ese cuchillo?, me preguntó.

No supe responderle otra cosa que, ¿lo conoces?, ¿sabes qué es?

¡Claro!, me dijo sonriendo, aquí tenía tu abuelo grabado mi número de teléfono, nunca se acordaba de él, y no se le ocurrió otra barbaridad que grabarlo en el cuchillo más grande que tenía en la cocina en lugar de anotarlo en una agenda como hace todo el mundo. Era un extravagante. Perdía mucho la memoria, el pobre.

Entonces… ¿sólo es tu número de teléfono?

Sí, ¿por qué?

¿Qué es lo que buscaban aquellos salvajes pues?

No sé, pero el cuchillo seguro que no.

Debió de ver mi cara de asombro, porque me preguntó, ¿no me crees?

Sí, claro, le dije. Pero no, no me la creí, un tiempo después averigüé que aquel no era ningún número de teléfono.

Nos quedamos los dos callados.

También hacía pronósticos cuando se lo pedían, añadió al cabo de un rato mientras miraba por la ventana.

¿Adivinaba el futuro?

No, solamente hacía pronósticos, eso no es adivinar el futuro, y según se ve acertaba mucho. A veces iba gente rara a su casa, gente muy rara.

¿Fuisteis amantes?, le pregunté.

¿Quieres que te cuente nuestra historia?

Me gustaría mucho, le respondí.

Lo haré, pero esa es una novela para otro tiempo y lugar, me dijo con una sonrisa sincera. Yo me la miré en silencio mientras de la calle nos llegaba un griterío hostil.

¿Qué pronosticaba?

El día de tu muerte, me respondió con toda la naturalidad del mundo.

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servido por el-peletero 30 comentarios compártelo

30 comentarios · Escribe aquí tu comentario

ren

ren dijo

Si te soy sincera, Pele, el género policiaco siempre me ha encantado, tanto en literatura como en cine. Y aquí tenemos todos los ingredientes de una buena novela negra: los gorilas, la búsqueda de algo que termina con toda la casa patas arriba, un personaje en principio anodino que es el que genera todo el conflicto, en este caso el abuelo recién fallecido, un elemento misterioso, el número grabado en el mango del cuchillo, y algo sumamente desconcertante: la capacidad del anciano de pronosticar muertes.

Y en medio de este decorado de intriga, unos personajes que despiertan de inmediato las simpatías, cuando no la ternura, del lector. El protagonista, un joven (supongo que lo es) al que la vida no ha obsequiado ni siquiera con una sonrisa abierta, sino más bien con una de esas muecas burlonas que tan bien se le da a veces. La anciana, aún un misterio para nosotros, que parece no haber tenido tampoco mucha suerte en la vida pero de la que ya sabemos que es agradable y cariñosa, que amó al difunto, que verdaderamente sintió su muerte... y que miente. En consecuencia, algo oculta.

Y el abuelo, un viejito borracho, sin más bienes que cachivaches tan viejos como él, sin familia y sin amigos, hasta el punto de que su entierro resulta conmovedoramente triste. Solo están el cura, el nieto y la amante. Ya conoces mi punto de vista a este respecto, querido Pele, en mi opinión estaban en ese sepelio los que debían estar; a mí lo que sí me apena en un caso así es que no haya más personas que quisieran al difunto, pero me sobran extras y figurantes en la iglesia. Un personaje sin más enjundia, aparentemente, que esa capacidad extraña y casi morbosa de poder vaticinar la muerte de los demás. Pero habla con frecuencia de un hermano muerto, siempre lo mismo pero de diferente manera, y eso me ha llamado la atención. ¿Podría haber ahí una pista? ¿Ésta está solo en el número grabado en el mango del cuchillo? ¿O alguno de los que venía a consultar al anciano, uno de esos tan raros a los que aludía la amante, había dejado algo en aquella casa, algo que ni siquiera el abuelete sabía? Pero los gorilas lo han quemado todo, ellos no sabían a ciencia cierta qué buscaban, ¿y si lo que fuera estaba allí dentro y ha ardido con todo lo demás? ¿Pudo el abuelo haber dejado eso que buscaban los pirómanos estos en casa de la anciana sin esta saberlo?

Jolín, dinos algo, la curiosidad me puede...

Bona nit, meu estimat amic, fins demá. Un petó.

4 Junio 2008 | 02:47 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Uff, magnífico!!! Una cosa me llama la atención, por qué los matones esperaron hasta que el viejo estuviera muerto para venir a revolverle el piso? Si se trataba de un pobre anciano desvalido, que poseía un secreto valioso, han podido forzarlo en vida a que dijera o a que entregara lo que ellos querían o buscaban. Estoy de acuerdo con Ren, en que probablemente no era en el apartamento quemado donde estaba el secreto..., tal vez en la casa de la querida.
Ah! y otra cosa, me gusta ese entierro aunque no fuera muy concurrido. Si al menos una persona te llora con sinceridad porque te quiso..., es suficiente. Besos.

4 Junio 2008 | 07:37 PM

Mantis Holmes...

Mantis Holmes... dijo

Mira que son curiosas estas mujeres.... pos anda que no te han preguntado y repreguntado, Mare de Deu!!!!

Que digo yo..... habrá segunda parte o tercera ¿no?
Me gusta este tipo de relatos, los que hacen que mi neurona se ponga a realizar Cábalas...

Y mira que hoy estoy muy "pronosticadora" y voy a dejar mis deducciones, si acierto alguna espero que se me felicite por ello, claro. Y sino... pues no pasa nada, como aquél que dice, yo me dedico a vender pisos.

Vamos a ver.... yo creo que la majetona de la Encarnita es un pelín pilla y no sólo sabe más de lo que dice sino que creo que parece "sospechosa" ¿de qué? no sé, de algo, fijo.

El nº que hay grabado en el cuchillo bien podría ser la fecha de fallecimiento ¿de quién? de alguien..... de Encarnita, del "heredero" del cuchillo... bueno, de alguien.

Como supongo que el Pele no nos dejará así.... pues ya seguiré.

Para mi que al abuelo le tenían miedo o pensaban que era el mismo demonio, quizás por eso sólo fue Encarnita y el cura al entierro ¿no?

Anda, dime que he acertado alguna, jajajaja...

Petons y besos a las preguntonas!!!!

5 Junio 2008 | 01:38 PM

Mantis

Mantis dijo

Espera, espera.... que estaba pensando la neurona y dice que también cabe la posibilidad de que ese nº del cuchillo fuera la fecha en que el abuelo mató a alguien.... es otra opción.

O la fecha en la que murió el hermano y él mató al asesino, aunque no se diga de que murió el hermano.... el cuchillo es un dato importante en este relato ¿a que sí?

Vale, ya no hago más deducciones porque yo tengo mucha imaginación...

5 Junio 2008 | 01:46 PM

Mantis

Mantis dijo

Perdón.... aún a riesgo de que el Peletero use el cuchillo conmigo...

Acabo de caer en algo... para qué iba a grabar el abuelo el nº de teléfono de la Encarnita si vivía en su propia casa... ¿eh? a ver si te crees que se me iba a pasar ese dato, hombre!!!

5 Junio 2008 | 01:51 PM

ren

ren dijo

Eres genial. Mantis... Desde luego, no podrá quejarse Pele de que no le has abierto un buen abanico de posibilidades por si aún le queda alguna duda de cómo enfocar las cosas en la siguiente parte. Porque digo yo que la habrá... De todo lo que has apuntado lo que más me gusta es esto:

"El nº que hay grabado en el cuchillo bien podría ser la fecha de fallecimiento ¿de quién? de alguien..... "

¡¡Eso ha estado genial!!

Pero, ¿te das cuenta? El Hitchcock este callao, dejándonos cocernos en nuestras dudas y ahogarnos en el suspense... Qué mala milk tiene, no nos da ni una mala pista que llevarnos a la neurona. Ay...

Besos, linda, y pa las niñas, y pa ti también, Pele, aunque no sé si te lo mereces por no decirnos na de na.

5 Junio 2008 | 02:00 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Mis queridas amigas, las habéis acertado todas. Todas son verdad, creo, porque yo no tengo ni idea, no sé cómo continúa esta historia. Para escribirla he tenido que investigar, preguntar, interrogar, rebuscar entre papeles, hacer fotografías escondido, me he jugado la vida. He tenido que visitar lugares y vérmelas con personas muy peligrosas. Una verdadera Iliada y Odisea juntas. Y hasta aquí he conseguido llegar, no sé nada más.

Pero...

He conseguido una pista que debo olfatear como un perro labrador. El otro día me encontré con una muchacha rubia, jovencita y preciosa, me pidió 10 euros prestados, había perdido la cartera, el pasaporte y estaba sola en la vida, y me contó una historia triste y terrible, casi me pongo a llorar. Creo recordar que me dijo que era belga, pero no estoy seguro, yo solamente le miraba las tetas, perdón, los ojos. Me apuntó su nombre, Lisa, su dirección y su número de teléfono que misteriosamente empezaba por 666 (tengo una testigo que podría testificar y corroborar todo lo que digo, pero de momento no puedo citarla por respeto y para salvaguardar su condición de mujer casada, ejem). El caso es que le presté el dinero, los 10 euros y hoy, al ver que no viene a devolvérmelos he llamado al número de teléfono y me ha respondido un hombre que apenas hablaba nada, he conseguido hacerme entender y por fin me ha confesado que no conoce a ninguna Lisa, que lo sentía mucho. “have a nice day” me ha dicho al despedirse, “you too”, le he respondido yo con cara de idiota, por suerte nadie me veía.

No sé, hay gato encerrado, en este caso gata, y algo me hace sospechar que está relacionado con algo. Con algo seguro. Lo que no sé es con qué, seguramente con mi cara de idiota.

Tenía unas tetas bonitas la tal Lisa y los ojos también.

5 Junio 2008 | 02:02 PM

el-peletero

el-peletero dijo

El abuelo no vivía en casa de Encarnita, ¿dónde se dice eso? Cada uno vivía en su casa como hacen los verdaderos amantes aunque sean viejitos, que tontos no son.

Petrons.

5 Junio 2008 | 02:19 PM

ren

ren dijo

Ohhhhhhhhhhh, pobrecito nuestro Homero... La de peripecias que ha tenido que pasar. En algo tendremos que compensarte, está claro. A ver, niñas, ¿qué podríamos hacer por él?

Esa pista que aportas ahora da que pensar, sí. A ver si ese número que comenzaba con el del diablo, el que te dio la chica belga, era el que figuraba en el mango del cuchillo... Sea así o no, sí me parece que esto de la gata encerrada está relacionado con algo: con esa manía de los hombres de mirar a los pechos femeninos..Perdón, a los ojos. No sé qué os pasa pero os cortocircuitáis en cero coma segundos, el "neuronamen" deja de funcionar, la sangre abandona el cerebro para ir a irrigar una única parte de vuestra anatomía, y luego ocurre lo que ocurre. Que te quedas al final con un palmo de narices y un "have a nice day". Y sin billete de 10 euros, claro.

Vaya por Dios, lo sorry una jartá. La próxima vez que te pidan un billetillo de esos quizás sea mejor desviar la vista de los "ojos" y dirigirla a los pies, quizás así la sangre vuelva a retornar hacia donde debe y el "neuronamen" vuelva a funcionar. Hombres.... Jis...

Un petoncillo, querido Pele. De todas formas, demostraste tener buen corazón. ¿O solo fue "afición" a los "ojos"...? ya estoy en la duda....

5 Junio 2008 | 02:24 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ja, ja, ja, Peletero, así se aprende: a tet..., qué digo..., a porrazos!!! Aunque hay que decir que los hombres en casos así, hacen gala de poca imaginación. Por lo general, repiten y repiten el mismo error, y se olvidan de toda la gama de errores nuevos que existe. Sí, señor, alegrar el ojo también cuesta. Le hubieras dado un billete falso, o se los hubieras prestado en especie.

Me parece el colmo que nos dejes "empezadas, puestas y convidadas" con esta historia. A ver cómo te las arreglas para buscarnos un final que nos parezca satisfactorio. Tremendo lío, señor detective. El club de las esperanzadas. Besos.

5 Junio 2008 | 04:38 PM

Mantis

Mantis dijo

Perdón, perdón.... interpreté mal.... al decir que Encarnita vivía en su propia casa (creí que la del abuelo) y además que tenía una alquilada a su "amante". Ya sé que los abuelillos no son tontos, esos se las saben toassss..

Bueno ha sido un fallito, tú has colado una "R" a los petons, también... no eres perfecto.

Ah, y eso del 666, no encaja con mi teoría, esos son pocos números para equivocarlos con un nº de teléfono.... mantengo mi hipótesis.... aquí hay gato encerrado y quizás... ¿El Gordo?

Anda y no te quejes que echarle los ojos a unas buenas tetas por sólo 10 €, es muy barato!!!

Petons y besos para todas!!!

5 Junio 2008 | 04:42 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Queridas todas y querida Ren, a mi me ocurre como a tu admirado Woody Allen, el cerebro es el segundo órgano más importante de mi cuerpo.

¿Cuál es el primero?

Adivinadlo.

Le miraba las tetas a la muchacha rubia porque vestía una camiseta muy estrechita que llevaba escrita un lema, una frase, ¿cuál?

Adivinadla.

¿Por qué le di el billete de 10 euros?

Adivinadlo.

Además, a mi la sangre ya no me llega hasta donde insinúas.

En todo caso, mirar los pechos de una señorita no es ninguna manía. ¿Manía? Es una predisposición, una tendencia, un anhelo, pero manía no, si lo fuera ¿cómo calificarías cuando los desnudamos, besamos y los acariciamos? Las lesbianas también miran los pechos de las mujeres que le gustan. Es más correcto afirmar que eso sucede en las personas que les gustan las mujeres. Seguro que a los gays no les ocurre, no miran las tetas de una mujer, creo.

(sigue)

5 Junio 2008 | 05:01 PM

el-peletero

el-peletero dijo

El fracaso tan ridículo que describes es una manera muy tergiversada de describir la realidad. Además, yo solamente he hablado de un árbol, de esa muchacha belga, tú en cambio, de manera incomprensible me hablas de todo un bosque, me hablas de los hombres en lugar de hablar solamente de mí. ¿Qué les sucede a los hombres? Yo no lo sé. Lo que sí sé es que le presté a una muchacha belga de bellas tetas un billete de 10 euros y que según parece me ha engañado porque todavía no me lo ha devuelto.

(Sigue)

5 Junio 2008 | 05:05 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Evidentemente estableces, de una manera gratuita, la relación: bonitas tetas con prestar los 10 euros. ¿Lo contrario sería cierto?, ¿hubiera sucedido: tetas feas dan lugar a no prestar ni un céntimo? ¿Es así la regla de tres?

Querida Mantis lo de “petrons” son petons con mordisco.

Del número de teléfono solamente he dicho que “empieza” por 666, no que eso sea todo el número. Te haré repetir en septiembre Mantis, o mejor, te daré clases nocturnas de refuerzo.

“Bresos” muchos.

5 Junio 2008 | 05:05 PM

Mantis

Mantis dijo

Güeno..... acabo de leer L´Aiguader y casi que seré buena sobre el tema "tetas" porque si dices... era una mujer preciosa... y tus ojos se teletransportaron a sus tetas... serían tetas bonitas ¿no? que esto no quiere decir que si fueran tetas feas que tú no le hubieras prestado los 10 €, que conste, se los hubieras prestado mirando a la cara y punto. ¿A que sí?

Lo del 666, confirma una de mis teorías, quizás era el mismo demonio... y el griterío hostil era..... "A la hoguera" "Vade Retro".

Esto lo digo porque debe dar yuyu que alguien te diga el día que te vas a morir ¿no? me da a mi que por eso no tenía muchpso amigos, sólo la Encarnita, porque el cura estaba en el entierro por obligación...

PRRRRRRRRRRRRetons!!!!!! (a "R" no me ganas tú)

5 Junio 2008 | 05:20 PM

Mantis

Mantis dijo

Ah, que a mi nadie me suspende para Septiembre, hombre!!!

Nunca he suspendido, bueno... una vez en un parcial pero fue un suspenso sólo de un par de horas, las que tardé en convencer al profe de ética de lo que para mi era el "honor", así que no me vas a suspender. He dicho

5 Junio 2008 | 05:23 PM

ren

ren dijo

Una cosa hay que decir en tu descargo, Pele: tuviste la sangre fría de darte cuenta de que había escrito un lema en la camiseta de la chica y hasta de leerlo. Eso ya es algo...

¿O me vas a decir que tu interés en el "mostrador" de la señorita era meramente intelectual, que solo pretendías leer la frase y que, ya que tus ojitos andaban por allí, te entretuviste en mirarle los pechos?

Todo puede ser, ya sabes que yo soy muy crédula... ;-)

Bueno, acepto la precisión lingüística que haces, es verdad, mirar pechos no es una manía, más bien una predisposición, pero yo creo que de todo el mundo, hasta de los gays, que seguro que los miran con mirada crítica. ¿Por qué crees que es un verdadero instinto, y no solo una costumbre, en las muchachas jovencitas e inocentes ir por la calle con la carpeta tapando y protegiendo la delantera? Es que no nos libramos de los rayos X de nadie, por Dios... los hombres, las lesbianas, los gays y el otro que pasaba por allí.

En cuanto al calificativo al que aludes, mejor que me calle..Jis..

Sección adivinanzas. Veamos:

- ¿por qué le diste los 10 euros? Porque al fin y al cabo, por mucho que ladres, eres una buena persona.

- ¿cuál es el segundo órgano más importante de vuestro cuerpo? A ver, el apéndice no creo... Total, pa lo que sirve... ¡Ya sé! El corazón. (¡¡qué bonito ma quedaooooooooooooooo...!!!)

- ¿qué frase era la que figuraba en la camiseta? ¡Ren lo sabe, Ren lo sabe...! Decía:

"Concéntrate... Mírame fijamente a los ojos... Cuando cuente hasta 3 estarás completamente en mi poder y harás lo que yo te diga."

Y..¡zas! El Pele totalmente hipnotizado. Una buena persona, sí, y encima hipnotizado.

Made, has estado sembaradita, cielo, eso de "así se aprende: a tet..., qué digo..., a porrazos!!! " me ha arrancado las carcajadas. Y lo que ya ha sido pa nota es el tema que has sacado a colación, que nos daría para muchííííísimos comentarios y un debate en toda regla:

"Por lo general, repiten y repiten el mismo error, y se olvidan de toda la gama de errores nuevos que existe"

¿Son los hombres limitados en líneas generales, incluso para cometer errores? Porque claro, con el pensamiento fijo en una sola cosa uno no hace otras, y lógicamente ni acierta ni se equivoca.

Has estado genial, amiga mía, como genial ha estado mi Mantis con esa frase con que terminaba su intervención:

"Anda y no te quejes que echarle los ojos a unas buenas tetas por sólo 10 €, es muy barato!!!"

Es la 4º ó 5º vez que la leo y sigo estallando en carcajadas...

Niñas, besotes enormes a todas. Pele, cariño, no he podido evitar ser un poco mala. Un besote especial para ti, por aguantarme.

Lo del debate sobre las limitaciones de los hombres era broma, pura broma machista, conste.. ;-)

5 Junio 2008 | 05:47 PM

ren

ren dijo

Uys, to lo que me he perdidoooooooooooooooo....!! A leer...

5 Junio 2008 | 05:49 PM

ren

ren dijo

Pero a ver, si yo no describo ningún fracaso ridículo, yo no describo nada, lo único que decía es que a los hombres os pierden los "ojos", y que mejor mirar a los pies en según qué ocasiones porque luego pasa lo que pasa.

Hijo, pa una vez que cambiamos los papeles y yo me dedico a hablar de bosques y tú de árboles y vas y me lo echas en cara... Qué jodío... Encima que estaba intentando echarte un capote y diluirte entre la masa masculina.. Jolín.

¿Que yo establezco de manera gratuita, la relación: bonitas tetas con prestar los 10 euros? Pele querido, que yo soy crédula pero solo hasta un cierto punto. No hay reglas de tres exactas en estos temas, no es forzoso que tetas feas den lugar a no te presto un céntimo, pero no me vengas a decir que no facilita inmensamente la tarea tenerlas en su sitio, bien monas y pizpiretas. Tú sabes, como yo, que más de uno le hubiera dicho, babeando, a la chica:

"¿Sólo un billetito, encanto, no quieres mejor dos, uno por cada te...?"

Y el mismo señor, a la fea, le habría dicho algo así como:

"Hija, lo siento, pa lo que tú necesitas, que es una operación de estética, no bastan los 10 euros".

De nuevo generalizo, claro, y caricaturizo, es obvio, pero tú sabes muy bien lo mismo que todos los que estamos aquí, que ya tenemos algunos años y experiencia de la vida, que la belleza siempre ayuda a conseguir casi cualquier cosa.

Pero yo estoy segura de que tú le habrías dado los 10 euros a cualquiera, que mucho "guau guau" pero luego...

Mantis, habría dado lo que me pidieran por verte defender delante del profe de ética tus posturas..je..

Petons para todos.

5 Junio 2008 | 06:07 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Mantis, cariño mío, amor de mi vida, reina de mi corazón, el número que empieza por 666 es el de la chica belga, la de las tetas bonitas, a la que le presté 10 euros y que todavía no me ha devuelto, no al número que está grabado el el cuchillo de cocina del abuelo fallecido. Son dos números distintos.

El de la muchacha belga es una historia cierta, tengo testigos.

La otra también es cierta pero no tengo testigos.

Petrrrons.

5 Junio 2008 | 06:10 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Ren, luz de mi noche, sombra de mi día, almohada de mi cama, esponja de mi ducha, ahí van las respuestas:

El órgano más importante de mi cuerpo es el cerebro de mi amada.

En la camiseta te has acercado bastante, ponía: "¡¡Mírame las tetas!!

Le di el billete de 10 euros porque era falso, le iba a dar yo uno bueno, anda que sí.

Ahora que pienso me equivoqué en una cosa, cuando me escribió el dichoso número ése hubiera tenido que llamarla y ver si realmente era el suyo o no.

En fin, ya ves, todavía soy un niño.

Requetepetrons.

5 Junio 2008 | 06:15 PM

el-peletero

el-peletero dijo

¿Experiencia de la vida? ¿Quién tiene eso, Ren?, ¿quién?

Yo no, ni un ápice.

5 Junio 2008 | 06:18 PM

ren

ren dijo

No, si yo tampoco tengo, era por disimular... :-P

PetRons.

5 Junio 2008 | 06:24 PM

ren

ren dijo

Ya veo, eres un niño encantador y galante, obediente (claro, dice la camiseta: "Mírame las tetas!!", y tú haces caso inmediatamente, como los niños buenos) y romántico. Y espabilado... Mira, ha estado muy bien eso de comprobar el teléfono llamando antes de dar el billete, a ver si era el suyo. Pa la próxima, lo pones en práctica.

Y bueno, ya hablando en serio, quizás la chica necesitaba realmente ese dinero, quién sabe. Yo siempre pienso que prefiero que me engañen con una cosa de esas a tener que pedir yo los 10 euros e inventar lo que sea para que me los den. (lo de la camiseta no me daría ya resultado, hijo..) Si los doy y los pierdo es porque los tengo, y porque gracias a Dios no soy yo quien los necesita. Más vale así...

Un besito.

5 Junio 2008 | 06:36 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Pues sí, Ren, tienes razón, si los doy es porque los tengo y si tengo ojos es porque miro.

¿Qué dices de ponerte qué?, ¿una camisetita cómo? Es que no me ha quedado claro, hija.

5 Junio 2008 | 06:45 PM

Mantis

Mantis dijo

Madre del Amor Polemista!!!

Una aquí currando y otros de tertulia de sobremesa....

A ver mi querido y atento Rey de la Santísima Quisquilla de las Altas Tetas Sin número.....

El Marqués dijo que estaba siguiendo una pista u olisqueando, que es lo mismo, por tanto, mi neurona asocia el nº del cuchillo con el nº de la belga de las tetas, con una camiseta "mírame las tetas" que te da un billete falso y tú tragas....

Jeje... tú me quieres suspender para darme clasecitas y yo no voy a suspender, nonono....

Ren, mi conversación con el teólogo fue agotadora, creoq ue por eso me aprobó, jajaja... si te digo la verdad, ni recuerdo que le dije, cachis!!!

BResos y PRetons

5 Junio 2008 | 06:46 PM

el-peletero

el-peletero dijo

¿O era al reves? "tengo testigos pero no es cierta", Ay, no me acuerdo.

5 Junio 2008 | 06:46 PM

ren

ren dijo

Creo que era eso último, Pele.

¿Yo? ¿Yo he dicho algo de ponerme camiseta? Aquí una está ya más bien pa quitarse lo que pueda, esta tarde he tenido que poner el aire acondicionado a las 5 de la tarde porque no se puede estar en el salón, del calor que hace. Anda que el Lorenzo está apretando bien hoy...

Petooooons.

Mantis, me reitero: habría dado algo por escucharte. Seguro que ganaste por agotamiento y KO técnico...je...

5 Junio 2008 | 07:09 PM

pingpong

pingpong dijo

Dios mio que caos…
Y digo yo que el nieto podría empezar a sacar la secuencia matemática a ver la proporción, si ya le han dicho que no adivinaba que lo suyo era el pronostico…ahora a ver quién quiere saber el día de su muerte.

6 Junio 2008 | 10:03 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ja, ja, ja, entonces después de todo el billete era falso??? Al menos acerté una, aunque fuera una sugerencia. Bueno, después de todo, el niño no es tan ingenuo..., noooo, se las sabe todas y una más. Y qué, Peletero la belguita las tenía "pendulares"? Milagro que no le prestaste 20 Euros. Besos.

Al chico y a las chiquillas: Gracias por la tertulia. Me he divertido muchísimo con los comentarios. Ja, ja, Ren algunos te quedaron muy espirituales.

7 Junio 2008 | 03:52 AM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________

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