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La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

15 Junio 2009

El peletero/Ángela (10 de 20)

10. Pedazos de la vida de Ángela Martínez López.

Daniel se alimentó de los biberones que Ángela le daba como si fueran su verdadera leche, no pudo ofrecerle la suya al no estar amamantando ningún hijo, pero lo crió como si a Daniel lo hubiera parido ella misma.

Ángela tuvo una hija propia a los 45 años, nadie supo con quién, en el límite de la edad fértil y cuando Daniel ya había cumplido los diez. Esa hija la envió a vivir con una de sus dos hermanas casadas, en un pueblo, fuera de la ciudad. Su hija no podía quedarse  y estar en la casa de los señores como hija de ángela. O la enviaba con un familiar, que es lo que hizo, o tenía que irse ella también.

Era una paradoja. Cuidaba de un hijo ajeno y no podía cuidar de una hija propia. O si lo hacía debía de renunciar al primero. No podía ser la madre de los dos, debía elegir.

Eligió a Daniel.

Ángela se jubiló a los sesenta y cinco años justos. Medio la echó la nueva señora de la casa, Cristina, la esposa de Daniel, medio quería irse ya, aunque legalmente tampoco podía seguir trabajando. Ya no era útil como antes.

Los tiempos habían cambiado, pero la hija de Ángela todavía no trabajaba en algo que diera suficiente dinero para las dos y así poder ayudar a su madre, que debía vivir con una pensión mísera.

En aquella época Daniel ganaba dinero y sé que la alojó en un piso que compró para ella. Allí la tenía, corriendo él con todos los gastos que los ínfimos ingresos que Ángela percibía no podían cubrir.

Todas esas cosas las sé por él, Daniel me las contaba y siempre lo hacía embargado por una tristeza extraña. Ángela había sido su verdadera madre, la que lo había querido, cuidado y educado. La madre que estaba a su lado cuando enfermaba, la que lo llevaba a la escuela y la que lo recogía a su salida. La que le daba consejos, la que escuchaba sus penas y la que lo consolaba de ellas. La que hubo de esconderse tras una columna de la iglesia para asistir a su boda, y la que casi hubo de mantener oculta como si en lugar de madre fuera su amante clandestina. Ángela había sido una verdadera madre, pero no formaba parte de su vida, de sus ambientes, de sus círculos de amistades. Ángela estaba sola, su única familia eran dos hermanas que casi no había frecuentado y una hija tenida nadie sabe con quién.

La hermana se hizo suya la hija que le entregó Ángela para cuidarla y educarla, era normal y lo sigue siendo todavía en muchos lugares. Esa hermana no podía tener hijos, y ella y su marido la adoptaron como propia. Eso ha sucedido siempre, en muchas familias sobra gente y en otras falta.

A Daniel no le gustaba hablar de eso. No se avergonzaba de ella, la quería profundamente, pero no formaba parte de su mundo.

¿Has puesto el piso a su nombre?, recuerdo que le pregunté cuando la llevó allí. No, el piso es mío, me respondió, está a mi nombre, ella solamente vive en él, pero no le cobro nada, no paga ningún alquiler. Todas las facturas se cargan en mi cuenta, yo me ocupo de ellas. Incluso había pensado contratar a alguien para que la ayudara en las tareas domésticas, pero no ha querido, no quiere que otra persona la sirva como criada. Eso fue lo que me contó un día.

Desde entonces han pasado veinte años, son muchos y ahora debe de tener ochenta y cinco ya.

Pero Ángelas hay muchas, ésa de la guía telefónica no sé si es ella, no recuerdo la calle de ese piso donde la alojó, no sé si es el mismo al que ahora acude mi amigo cada jueves de una manera que a mí me parece furtiva. No lo recuerdo o no lo sé. Quizás no me lo dijo o yo nunca se lo pregunté.

Quizás sea ella, tal vez sea Ángela, su ama y su madre verdadera en último caso. O no, y mi primera impresión sea la correcta y solamente busque sexo de pago en ese burdel que se llama “El Paraíso”.

servido por el-peletero 23 comentarios compártelo

23 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lamujeresqueleto

lamujeresqueleto dijo

" La hermana se hizo suya la hija que le entregó Ángela para cuidarla y educarla, era normal y lo sigue siendo todavía en muchos lugares. Esa hermana no podía tener hijos, y ella y su marido la adoptaron como propia. Eso ha sucedido siempre, en muchas familias sobra gente y en otras falta. "

Pues no iba mal encaminada, me parece muy triste lo que hizo Ángela, triste por ella como madre y triste por su hija, que creció sabiendo que su madre eligió ser la madre de otro.
Debió ser una decisión muy dura de tomar y todo para tener un "hijo" que la quiere mucho, paga sus gastos y le pone piso, pero que no la considera de su mundo.
Triste, muy triste.

A mi me da que Daniel no visita el Paraiso...o no le ofrecen un buen servicio, porque no parece nada satisfecho,no??? (( ;

Un beso, que me tienes en ascuas,Peletero.

15 Junio 2009 | 06:42 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Nada que decir, Conxa, esa es una decisión que debe desgarrar completamente un corazón. Yo no soy capaz de imaginarla ni juzgarla, solamente sé que ocurre y tiene lugar. También sé que en ella interviene la necesidad económica, las condiciones básicas de subsistencia, la extracción social y las bases culturales, pero eso nada indica exactamente sobre la clase de decisiones que toma la gente, que siempre son individuales.

Besos.

16 Junio 2009 | 06:08 PM

ren

ren dijo

Es una mujer peculiar esta Ángela, o al menos a mí me lo parece… Vieja desde joven, tan celosa de su privacidad que ni siquiera en la casa donde estuvo sirviendo toda la vida consiguieron saber quién era el padre de su hija, y orgullosa… No consiente tener asistenta cuando Daniel se lo ofrece.

Tampoco es muy habitual renunciar a la propia hija para seguir al cuidado del niño al que llevaba atendiendo durante 10 años. Pero es que en los sentimientos no se manda; Ángela no ha dado de mamar físicamente, pero hay muchas otras formas de hacerlo, te lo aseguro, de crear los mismos vínculos afectivos y emocionales con un biberón que con un pecho, y ella lo ha hecho. Y ya sabemos todos que madre no es la que pare, sino la que cría, la que está en la cabecera de la cama cuando el niño está enfermo, la que limpia los mocos, enseña a comer, a oler una flor, a pronunciar correctamente una palabra, da una bronca o un beso apretado, según toque. Ángela ha tenido que optar entre dos hijos, y se ha quedado con el que más la necesita, a la otra la podían criar su hermano y su cuñada, y no creo que sea solo porque no vio otra salida.

El amor muchas veces es extraño, y se cobra un precio muy alto, un precio que quien no es tonto sabe que habrá de pagar, y con intereses. Ángela podría haber buscado otro trabajo para poder mantener a su hija con ella, pero sigue en esa casa por Daniel, y por él renuncia a la carne de su carne, algo tremendamente doloroso para ella aunque supiera que la dejase en buenas manos. Vieja desde que era joven, tenía que saber dónde desembocaría su relación con el niño cuando éste dejase de serlo. Ambos provienen de mundos distintos, y si bien mientras Daniel fuese pequeño no habría problemas, cuando ya no lo fuese tanto las cosas acabarían como acabaron: con ella asistiendo a la boda detrás de una columna. Cuando Ángela entregó a su hija a su hermana tenía que saber lo que vendría después, pero eligió el amor por el pequeño que llevaba 10 años criando, apurar ese amor hasta donde se pudiese llegar con él.

El precio fue alto, porque cambió el cariño de su hija, de la que además tanto podría haber recibido, por el de una persona que nunca podría corresponder al que ella daba. Fue alto porque cuando esa niña creciera lo haría, como bien decía Conxa, sin entender por qué su madre renunció a ella por otro que no era de su sangre, crecería con algo clavado en su corazón por su propia madre que todo el cariño de los tíos que la criasen quizás no podría nunca desclavar. Rechazar un amor con futuro por otro que sabes que carece de él, apartar de tu vida a alguien que seguramente te adoraría por otra persona de la que también sabes que jamás estará a la altura de las circunstancias, que jamás será realmente tuya. Eso lo vemos con bastante frecuencia, a veces no nos lo explicamos, ¿cómo explicarlo cuando se trata, no de una relación sentimental, sino materno-filial? ¿Cómo lo habrá encajado esa hija al ir creciendo?

Pues estamos llenitas de preguntas, como ves, mi querido Pele, porque al final tampoco el narrador las tiene todas consigo sobre si esa Ángela Martínez será el ama de cría de Daniel. Ángelas hay muchas, claro, y esos apellidos están tan extendidos que a saber.

Petons soleados. Tenemos una tarde de Lorenzo por aquí abajo....ufff...

16 Junio 2009 | 07:47 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Hay muchas personas que ya son viejas nada más nacer, como si fueran unos resucitados que todavía llevan en sus sandalias el polvo de los muertos. Hay miradas que reflejan ese camino por entre los valles oscuros del infierno, tú, querida Ren, sabes de qué hablo, ¿verdad?

Tampoco es insólito renunciar a los propios hijos, incluso en muchos casos y momentos se los ha matado, y no me refiero al aborto. El hambre y la fe, el miedo, el poder y la codicia han sido poderosas excusas para asesinar a propios y a extraños, tan extraños como en ocasiones lo pueden ser los propios hijos.

El amor es raro, si no lo fuera no lo sería y apenas hablaríamos de cariño o afecto, costumbre y hábito. Muchas personas confunden estos términos y otras lo cambian por seguridad y por un futuro que desean sea sabido y tranquilo, pero el futuro nunca es eso, si lo fuera no lo sería y apenas hablaríamos de estatuas de sal que la más leve brisa desgasta.

Ángela tiene muchas razones para elegir a Daniel en lugar de su propia hija. Si la elige a ella perderá a Daniel para siempre. Seguramente piensa poder combinar los dos amores y las dos distancias, otra cosa es lo que pueda pensar su hija.

Mucha gente cree que puede vivir al mismo tiempo en las dos orillas, pero nunca se puede, si se pudiera el río sería el mar y el mar el polvo de la nieve, y la nieve la sombra blanca del cielo siempre iluminado aunque persista en seguir siendo negro.

Besos.

17 Junio 2009 | 06:26 PM

ren

ren dijo

Sí, hay personas que son viejas desde que nacen, y otras a las que las obligan a hacerse viejas cuando aún no levantan un palmo del suelo. Sí, sé de lo que hablas, conozco esa mirada.

Me vas a permitir que discrepe en un punto. Trabajo me cuesta, no creas, hacerlo en una respuesta tan poética como la que has dado, pero no estoy de acuerdo en que el amor sea raro siempre. Hay ocasiones en que es sencillo, fluye por un camino que resulta fácil para ambos, y no me parece que se confunda con el cariño, la seguridad, la costumbre.. Sencillamente se alían a ellos, conviven. Otras veces el amor sigue un camino tortuoso, difícil, se empeña en centrarse en alguien que sabes que no te conviene, que terminará por hacerte pasar por un vía crucis.. Y no eres capaz de sustraerte al imán que esa persona ejerce sobre ti. Te puedes maldecir mil veces por minuto por seguir “enganchado” de ese otro, pero continúas. Y lo peor: renunciando muchas veces a alguien que sí te haría feliz… Y volviéndote a maldecir por no ser capaz de amar a quien realmente lo merece.

Ángela ha seguido este último camino, el difícil, el que sabe que jamás recibirá compensación por parte del otro. Pero ya ves, me da la impresión de que es de esas personas que tienen claro lo que quiere y que no espera nada del otro, de esas cuya única compensación la reciben de sí mismas : de sentir ese amor. Hay a quien le basta eso…

Es tu personaje, claro, debes saber mejor que yo los mecanismos que la mueven, pero yo diría que ni siquiera pensó en la posibilidad de combinar los dos amores, el del “hijo” y el de la hija, y las dos distancias, que se quedó decididamente en una sola orilla. La maternidad tiene mucho de instinto animal, de leona del Serengetti, Ángela no estaba dispuesta a perder al hijo que le había despertado y alimentado ese instinto durante 10 años. Entregó a su propia hija enseguida, ni siquiera le debió de dar tiempo a desarrollar ese instinto con ella. Y esa falta de desarrollo fue lo que le enjugó el dolor de tener que dejarla, porque lógicamente ese dolor tuvo que existir.

En lo que sí que estoy plenamente de acuerdo contigo es en que jamás se puede vivir en dos orillas a la vez. Se puede intentar, pero el desgaste es tal que se termina por quedarse a vivir en una de ellas, mirar con nostalgia hacia la otra...hasta que se deja de mirar, porque es lo mejor. Y creo que Ángela lo sabía.

También he de darte la razón en que el futuro nunca es sabido ni tranquilo. Hay quien renuncia a mucho por esa seguridad y tranquilidad, renuncia a ilusiones, convicciones, incluso a sí mismo. Para luego darse cuenta de que ese sosiego y asiento que se pensó encontrar con otra persona no eran más que una falacia, un espejismo, arenas movedizas de aburrimiento vital. Una verdadera trampa.

Petons, querido Pele.

17 Junio 2009 | 10:34 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida ren, que yo sepa, sencillo no es lo contrario de raro, lo es de complicado, y yo no digo que el amor sea eso, solamente que es raro, y no por escaso, todo lo contrario, el amor es más abundante que el vacío que hay en una canción veraniega, esas melodías que se olvidan cuando llega el otoño..

El amor sigue los caminos que cree más convenientes, entre ellos hay esos que afirmas, centrarse en alguien que sabes que no te conviene, que terminará por hacerte pasar por un vía crucis, de la misma manera que también sigue otros senderos, por ejemplo: centrarse en alguien que sabes que sí te conviene y que también terminará por hacerte pasar por un vía crucis.

Siempre pensamos que el amor es un acto de justicia, que en él hay alguna clase de merecimiento, de compensación por algo que está desarreglado, estropeado o roto, incluso de conveniencia. Deseamos que los dos platos de la balanza estén siempre nivelados, que en los dos haya la misma cantidad de plomo, pero no es así, nunca es así. El amor no es ninguna piedra filosofal que convierte en oro el lastre que ya llevamos incorporado desde el mismo día que vemos la luz.

Afirmas que Ángela sabe que jamás recibirá nada de parte del otro amor que deja. Yo no estaría tan seguro, en cualquier caso, creo que ella intenta estar en esas dos orillas al mismo tiempo.

Ángela es mi personaje, pero de él solamente sé lo que he querido que sepa el narrador, así que no sé más que lo que él sabe que es muy poco. Si algo más sé solamente se debe a mi ubicuidad temporal que me permite viajar en el tiempo. En el tiempo del relato, claro está.

Besos.

19 Junio 2009 | 05:44 PM

ren

ren dijo

Una persona que sí conviene jamás terminará por hacer pasar al otro un vía crucis, mi querido Pele. Con todos aquellos que tratamos terminamos chocando, el roce hace el cariño lo mismo que produce fricciones, el portal de Belén solo existe en figuritas… Pero una cosa son las fricciones y otra un calvario.

El amor sigue los caminos que cree más convenientes, es cierto, pero no siempre los más convenientes para quien ama, y si no que le pregunten a hombres o mujeres que sufren maltrato de tipo que sea, que hay muchííííííísimos, por parte de su pareja y aun así con incapaces de dejar de amarlos.

También es cierto que no es ningún acto de justicia, ningún contrato donde esté estipulado que cada uno ha de contribuir con el mismo pecho (me refiero a contribuciones). En la balanza cada cual pone lo que puede, lo que equilibra el fiel no es la cantidad que cada uno coloca en su platillo, sino la calidad de ello, que ambos pongan todo lo que pueden dar de sí, cada cual según su medida. Pero el equilibrio ha de existir siempre, y a eso me refería cuando hablaba de “compensación”, lo que no puede ser es que uno dé y el otro solo reciba y encima haga la vida imposible a la otra persona, o que se limite a aportar una frase cariñosa de vez en cuando. No, la persona que conviene nunca terminará por hacer pasar a la otra un vía crucis.

Igualmente aciertas cuando dices que el amor no es una piedra filosofal que arregle nada, que convierta plomos pasados en oros presentes, tampoco la persona que nos ama, ni el amor ni ella están para eso. Salvo rarísimas excepciones, en que ese sentimiento transforma para bien o para mal a quien lo alberga y lo deja marcado aunque consiga superar ese enamoramiento, no hay piedra filosofal que valga, ni la persona amada ni el amor nos convierten en nada que no fuésemos ya.

Pasando de la teoría a la práctica y particularizando la generalización sobre este sentimiento, el amor maternal no espera más compensación que el placer de amar por amar, no se espera reciprocidad. La compensación está en el mismo acto, no en lo que recibas del hijo. Pero no me digas que no tuvo que ser doloroso para Ángela que Daniel no hubiese tenido los arrestos suficientes como para no empeñarse en que en su boda la mujer que lo había criado como una madre había de tener un sitio en un banquito de la iglesia… No te digo en otros actos sociales, ya sabemos lo que es el estatus y para lo que sirve, lo explicaste maravillosamente en una de las respuestas que me diste en otro post. Pero en algo tan especial como la propia boda… En fin.

Ya ves, creí que Ángela era más lista, que nunca intentaría estar en dos orillas a la vez…

Petons de dilluns.

22 Junio 2009 | 11:12 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Ren, no hay motivos para entrar en polémica, pero tampoco se trata de establecer una definición del amor perfecto como si estuviéramos diseñando la dieta ideal con todos los componentes que creemos necesarios para una buena alimentación. No creo que el amor tenga algo que ver con la conveniencia, si así fuera y para empezar nadie se enamoraría.

Sé lo que quieres decir, querida mía, pero como mi casa no es ningún consultorio sentimental ni tampoco un blog de autoayuda permíteme discrepar y hacer, en consecuencia, una alabanza al único sentido común posible en estos casos que no es otro que la abstinencia amorosa.

Tampoco es tan difícil de practicar, solamente hay que intentarlo con espíritu deportivo. Las ventajas que de ella se derivan son incuestionables, entre otras cosas te permiten dejar de hablar de amor de una puñetera vez y empezar a conversar de cosas muchísimo más interesantes como puede ser del maravilloso y sorprendente mundo de la ingeniería arbotántica en los suspensorios mamarios femeninos.

Hablando sobre Daniel y Ángela, solamente diré que las bodas son un acto social y que en ellas entran en litigio de una manera muy clara todas las hipocresías y contradicciones humanas, no solamente de los contrayentes, también de sus familias. No me equivocaré demasiado si digo que hay muchas personas que lo que realmente les interesa de su matrimonio es la boda y todo lo que ella conlleva.

Daniel no muestra en público a su verdadera madre, Ángela, es cierto, tal vez se avergüenza de ella, aunque su amigo dice que no. Quizás es Ángela la que no quiere ponerlo en un compromiso, no lo sé, pero tal vez ya sea hora de decir, y este es el capítulo adecuado, que Daniel ha estado arruinado, que los bancos hubieran embargado sus propiedades, incluido el piso en el que vive Ángela. ¿Cómo podía impedirlo?

No sé qué te hace pensar que Ángela debía de ser más lista de lo que no sabemos que es. Ella solamente intenta querer a sus dos hijos. Todo el mundo intenta estar en más de una orilla al mismo tiempo.

Besos.

22 Junio 2009 | 06:42 PM

ren

ren dijo

Querido Pele, por supuesto que no hay motivo para entrar en polémica porque tampoco se intentaba establecer la definición del amor perfecto, de eso cada cual tiene la suya, y porque con la que está cayendo en mi tierra no estoy pa mucho trote. ¿Tú sabes cómo está apretando el Lorenzo…? Lacios estamos por estos pagos…. La cuestión era intercambiar puntos de vistas distintos, lo que siempre se ha hecho en tu casa, que, como has dicho en otras ocasiones, no es un consultorio sentimental ni un blog de autoayuda, ni uno de esos en que se ha instalado la sociedad del mutuo elogio, sino un espacio en que tratar los temas que van surgiendo al hilo de tus posts y donde nunca fue necesario estar de acuerdo con los puntos de vista de su dueño.

Nada, nada, joven, tú, que tendrás unos cuantos grados de temperatura menos que aquí, discrepa todo lo que quieras, que además estás en tu casa. Esta vez voy a estar de acuerdo contigo en tu discrepancia, lo mejor es la abstinencia amorosa. Se está la mar de tranquilo, y en esta época de calores, además, más fresquito. En lo que sí me permitirás que disienta yo es en el interés por el mundo de la ingeniería arbotántica en los suspensorios mamarios femeninos. Me interesaría bastante más la ingeniería arbotántica de otro tipo de suspensorios…

Seguramente Daniel sí se avergüenza de Ángela, aunque diga que no, y eso sería lo que le impidió hacerle un hueco al menos en la iglesia. Claro que también cabe la posibilidad, más indignante aún, de que se tratase de un perjuicio social tan arraigado en él que le impidiese siquiera cuestionarse si era lícito invitar a alguien que tanto le había amado a pesar de su extracción social. Porque supeditar el amor a la vergüenza, que al fin y al cabo es otro sentimiento, ya es grave, pero supeditarlo a un prejuicio… Abres una tercera posibilidad al recordar que Daniel es un hombre arruinado, ¿ya lo estaba cuando se casó? Pensé que era un hecho posterior…

¿Qué me hace pensar que Ángela es más lista de lo que es? Aquello que decía el narrador sobre que nunca había sido joven, me pareció un rasgo de carácter. Además, por la edad que debe de tener en el momento en que se desarrolla la historia nacería en una época en que se trabajaba desde niño, y eso espabila a la fuerza. Y para terminar, ya sabes que cada lector se hace su propia idea de los personajes, eso es inevitable.

Besos.

25 Junio 2009 | 04:52 PM

el-peletero

el-peletero dijo

No todo el mundo tiene su definición de amor perfecto, yo no la tengo, solamente poseo la definición del amor imperfecto, nada más.

Daniel se arruina después de casarse. Mi mención era solamente para destacar el hecho que la ruina le puede hacer perder la casa en la que ha hospedado a Ángela. Si los bancos se quedan con todas sus propiedades también lo harán con ésa y él deberá sacar de allí a la que ha sido su verdadera madre. Me preguntaba cómo evitarlo y una respuesta es la aceptación del trato que le propone Cristina. El dinero de su esposa, paradójicamente, servirá también para seguir manteniendo la casa de Ángela, pagar el sueldo que le da a su hija que hace de asistenta de su propia madre. Él puede vivir en cualquier lado, pero ¿qué hace con Ángela, una mujer ya mayor?, ni siquiera podría haberle pagado un asilo si no tiene ni dinero para sí mismo.

En relación a esa vergüenza no puedo decir mucho excepto que si es tal es muy penosa y triste. Pero seguramente los prejuicios están por todas partes y no hay nada peor que nadar y guardar la ropa o tratar de estar en esas dos orillas al mismo tiempo. Ése es un drama característico de todos los mestizos que finalmente deben elegir una de sus dos mitades o incluso una tercera que ni siquiera es suya, como ha tenido que hacer el señor Obama al elegir la identidad de su esposa, su casta y su cultura, cuando él, si algo no es, es eso que es su esposa.

Saludos.

26 Junio 2009 | 06:28 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Bueno, querido Peletero:

Esto que aquí relatas como ficción es un drama corriente, que lamentablemente en algunos países, como mi querida patria de origen, constantemente se vive. Mujeres buenas y humildes que llegan de la Costa o del campo en busca de medios de subsistencia para ellas y sus familias y los hijos que han dejado atrás. La mayoría, obligadas por las circunstancias, escogen criar a los hijos de otros y "posponer" el cuidado de los propios, porque lo contrario significaría morirse de hambre junto con ellos. Otras, inclusive, como miles de casos que conozco de empleadas de servicio doméstico, renuncian inclusive a tener sus propias familias y viven vidas que les son totalmente ajenas y muchas inclusive mueren sin que a veces se les reconozca el sacrificio que hicieron. Es que no todo el mundo tiene el privilegio que tuvo Daniel, de tener una Angela en su vida que le mostrara otra manera de mirar la vida. Sucede que en ocasiones las lecciones más importantes que recibimos no vienen de los eruditos sino de una persona humilde y hasta iletrada. A veces sólo se entiende con muchos años en las costillas, que el hecho de que algunas personas sean pobres no quiere decir que también carezcan de sentimientos y de derechos. Bueno, pero ésto que digo ya no suena a literatura sino a política. Disculpa.
Sí, creo, querido Peletero, que el amor puede ser raro...dependiendo de quién venga y cómo lo sienta. Y no con el ánimo de contradecir a nuestra querida Ren, pero también estoy de acuerdo contigo en que alguien que nos "convenga" pudiera hacernos vivir un viacrucis..., basta con que ya no queramos o no nos quieran, o que forzados por las circunstancias nos hagan o hagamos a un lado a quien amamos. Un beso.

Nota: Como ya te dije antes, esta historia me ha parecido impactante por lo real que puede ser.

5 Julio 2009 | 08:15 PM

ren

ren dijo

Me temo que aquí tenemos un desajuste semántico... Cada uno entiende algo distinto por "persona que conviene", creo. Cuando hablo de alguien "conveniente" me refiero a esa persona hecha a nuestra medida, que valora sobre todas las cosas el amor que le damos, y que es capaz de correspondernos con un amor infinito, desinteresado. Eso que vulgarmente se conoce como "la otra mitad", vaya..

Os aseguro que esa persona jamás haría pasar un vía crucis a quien ama, jamás podría causarle daño, al menos conscientemente. Esa persona, querida Madeleine, caso de producirse el desamor, se retiraría sin lamentaciones, sin escenas, sin aspavientos, sin intentar amarrar al otro de ninguna manera. Si no, no es la "conveniente".

Besos a los dos.

5 Julio 2009 | 09:06 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

A ver, a ver, mi linda Ren: Para empezar yo no hablaría de "conveniencias" en el auténtico amor. Pero bueno, aceptémoslo así, como la persona hecha a nuestra medida. Pero es que alguien pudiera ser hecho a nuestra medida, pero puede que ese alguien no piense lo mismo de uno. O también puede que ambas personas hayan creído que estaban hechas a la medida uno del otro y luego resulta que una de las dos personas se enamora de otro o de otra, y por muy prudente y considerado que se sea, cuando hay desamor la parte abandonada puede vivir un infierno. Y ésto hablando de parejas. Pero también si hablamos de madres, como en el caso de la mamá de Daniel, o de Angela con su hija, ambas madres le hicieron vivir un calvario a sus respectivos hijos no obstante que los amaban. Niña, si éso no es raro, entonces yo no sabría decir qué cosa es... Besos.

6 Julio 2009 | 10:04 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, en mi casa uno no debe disculparse por hablar de política, todo lo contrario, además, ya sabemos que eres una gran admiradora del actual Presidente Norteamericano al que siempre disculpas sus faltas y resaltas sus aciertos.

La verdad de eso que llamamos “la vida” está en todas partes, en las personas iletradas y humildes y también en las eruditas. Reconocer esa verdad depende más de la experiencia y de una inteligencia natural que les permite “ver” que no de los libros o del saber de otros, es cierto, pero estudiar es también en sí mismo una experiencia, ella y las cosas, personas y circunstancias que conlleva, Hay personas ignorantes y sabías, eruditas y tontas y viceversa, todas la combinaciones son posibles, tenemos donde elegir.

Besos, preciosidad.

9 Julio 2009 | 07:37 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Yo os quiero a las dos y ambas sois absolutamente de mi conveniencia, interés y afán.

Eso es lo que siempre le digo de vosotras a mi prima Mari Pili, pero no sé, creo que tiene un poco de celos.

Besos a las dos.

9 Julio 2009 | 07:41 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

(????!!!!) Uy!!! sólo me ausenté dos semanas y ya se me volvió irónico e insolente el "criaturo". Qué me dices, como decía mi padre: Los pájaros tirándole a las escopetas, ja, ja. Pues para que sepas Peletero querido, que trato de ser muy imparcial. Apenas detecte otro de los "aciertos" de nuestro presidente americano te aviso, OK? Las metidas de patica trataré de pasarlas por alto para no lucirte reaccionaria.

Y sí, te doy la razón todas las combinaciones son posibles, y hay quienes tienen una inteligencia natural, el don de ver en las cosas lo que mucha gente no ve, por erudita que sea. Besos.

10 Julio 2009 | 05:19 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Es que me gusta hacerte rabiar, querida Madeleine.

10 Julio 2009 | 05:59 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Pero no me haces rabiar..., y a propósito, se te extrañaba.

15 Julio 2009 | 06:41 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Que sí, que te hago rabiar, no seas mentirosa, Madeleine, y mucho más cuando te hablo de mi muy querida prima Mari Pili, ¿te suena?, ¿la conoces?, ¿no te he hablado nunca de ella?, te gustaría, es una muchacha encantadora, lo tiene todo muy bien puesto y en su lugar adecuado.

Besos, caleña.

16 Julio 2009 | 07:39 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ah!!! bueno, en ese caso tienes razón. Cuando me hablas de esa primita ahí sí que me haces rabiar. Me cae mal a morir, ja, ja. Para que te hagas una idea: Me cae tan gorda como Fidel Castro, Chávez, Ortega, Correa y Zelaya!!! Todos juntos. Besos, peletero catalán despiadado.

16 Julio 2009 | 08:06 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Pero a ella no se la puede comparar con esos personajes, reina mía. Mi prima Mari Pili es todo encanto y bondad, belleza y simpatía, y ha votado a Obama solamente porque le gusta como baila.

Besos, querida Madeleine.

22 Julio 2009 | 05:38 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Peletero: Yo soy justa en reconocer que la Ma. Pili tiene al menos buen gusto. Le gusta su primo el peletero y le gusta como baila Obama..., a mí también. A mí inclusive me divierte el ritmo que tiene. Besos.

25 Julio 2009 | 04:20 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, algo es algo, a mi prima Mari Pili le gusta lo que le gusta, que es exactamente lo mismo que le sucede a todo el mundo. Es cierto, ella es una muchacha banal, superficial y bastante insustancial a pesar de medir 1,79 centímetros de altura y ser una rubia físicamente espléndida en todo y muy guapa, ya sabes que yo soy bajito y que siempre me han gustado las mujeres altas y hermosas, así que no me preocupo demasiado de sus gustos políticos o filosóficos.

Besos, preciosidad de la Américas.

25 Julio 2009 | 07:31 PM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________ Suscribir con Bloglines __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ Blogalaxia __________________________________________________________________ Add to Technorati Favorites __________________________________________________________________

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