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La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

29 Junio 2009

El peletero/Ángela (16 de 20)

16. Daniel se compromete en matrimonio.

Mi amigo quedó estigmatizado en su ambiente social. Heredaba la fortuna de su esposa y eso siempre es feo. Es un hecho al que le falta dignidad heroica, es una riqueza burocratizada, sin mérito. Yo pienso que también es envidia, pero nadie puede penetrar en la mente de los demás.

Dos años más tarde Daniel se casó de nuevo. La nueva esposa se llamaba Ángela.

Sí, era Ángela Martínez López y era la hija de su ama.

Él me llamó para darme la noticia y lo hizo como la cosa más normal del mundo y lleno de alegría. Me contó la historia de un reencuentro casual con ella, que a raíz de él se habían ido frecuentando hasta terminar enamorados el uno del otro.

Me quedé boquiabierto, no daba crédito a lo que oía.

Todavía no sé por qué lo hice, no sé si fue un error o todo lo contrario, en aquel momento no lo pensé. El caso es que le pregunté directamente como si él mismo me lo hubiera contado, o como si yo dudara o estuviera confundido, o como si mezclara historias diferentes de personas distintas. Le dije: “Pero oye, Daniel, ¿en aquellos años que cuidaba a su madre, tu ama, vosotros dos no habíais sido ya amantes?

¿Amantes?, no, ¿de dónde sacas eso?, me respondió después de mantenerse unos instantes en silencio.

No sé, creo recordar que me habías contado algo, le respondí. No estoy seguro, le dije mirándole a los ojos, pero juraría que sí, que me contaste que os veíais cada jueves por las tardes en la casa que compraste para su madre y donde ella también vivía.

Las pupilas de sus ojos se dilataron y su sonrisa le desapareció del rostro, que adquirió un tono más rosado.

Fuiste tú mismo el que me lo contó, ¿no lo recuerdas?, terminé por preguntarle.

No, amigo mío, no recuerdo nada de eso, respondió mirándome sereno y de una manera que no sabría describir. Las palabras nunca han sido mi fuerte.

No me mires así, le dije. Debo de haberme equivocado.

Me seguía mirando igual.

¿Sucede algo malo?, le pregunté. Ya te he pedido disculpas, soy tu amigo.

Eso espero, me dijo manteniendo la mirada.

servido por el-peletero 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Pere i Veni

Pere i Veni dijo

Estimats fills,

Com sabeu molt bé avui fa 63 anys que la mama i jo ens varem casar.

I aquí seguim.

Jo li he regalat un dels poms de flors que ens veu portar el diumenge passat, el que més color tenia, i ella m’ha regalat l’altre, el dels clavells grocs. Podeu pensar que ja estan una mica pansits per ser regalats, però, creieu-me, aquí això no té cap importància.

Estem molt contents perquè la planta i les flors que neixen des de els clots que abans ocupaven físicament els nostres cors ha aconseguit trobar la inexistent escletxa per sortir i estar entre el vius i florir i tornar a florir.

Aquest fet extraordinari és això, un fet gens comú, molt rar, igual que els miracles, però la força que el fa possible no ve d’un altre mon o del poder d’un ser superior, si no que neix d’aquest mon, del mon terrenal dels vius i dels morts. Ha corregut la veu entre la comunitat, tot Montjuich en parla. I no és que sigui l’únic fet extraordinari dels últims mesos, ni molt menys, però sí que és nou i el més senzill i original. Amb això la mama ha fet molt, sempre ha tingut molt bona imaginació.

Xavier, no saps com estem de contents amb la teva salut. Hem mogut cel i terra. I l’Albert ens ha fet de missatger.

I parlant del cel, us petaríeu de riure i de plorar si sabéssiu qui és Sant Pere i a què dedica els segons i els segles eterns. És que no tinc paraules, només us puc dir que és tot molt millor del que us podeu imaginar, i en un altre sentit també molt pitjor. Aquí, la tristesa i l’alegria són com si tinguessin una quarta dimensió.

El que no te dimensió, per infinita, és la nostra estimació cap els nostres dos fills.

Un dolç petó de la mama i meu.

Pere i Veni.

29 Junio 2009 | 05:27 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Gràcies per continuar estant amb nosaltres, ja sabeu que encara ens feu falta.

Un petó ben fort de l’Albert i meu.

1 Julio 2009 | 07:29 PM

Amparo

Amparo dijo

Feliç aniversari, i molts, molts petons per als dos

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1 Julio 2009 | 09:48 PM

ren

ren dijo

Todos decimos que solo merece la pena lo que se obtiene mediante el esfuerzo personal, pero quizás eso no sea más que una manera de consolarnos, de hacer más llevadero el castigo divino con que Dios estigmatizó a Adán cuando lo expulsó del Edén: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. No creo que a nadie le amargue un dulce, aunque sus preferencias se decanten por lo salado. El dinero o los bienes que nos caen del cielo siempre son bienvenidos, “a su casa vienen”, como se dice ante los embarazos “sorpresa”, y ¿a quién no le gustaría que le tocase una buena lotería? ¿No se mira con una cierta en inconfesada, que no inconfesable, envidia al ganador de un sorteo millonario?

Pues lo mismo le ha pasado a Daniel. Desde luego, su reciente fortuna no es comparable a la de aquellos indianos que dejaban casa y familia y se iban a la ventura, al finisterre que estaba al otro extremo de nuestro propio Finisterre, dejando ilusiones y piel y muchas veces hasta la vida en el empeño de conseguir su particular Eldorado. Algunos lograban esa fortuna tras años de esfuerzo, trabajo, riesgos de todo tipo… Pero la de Daniel le ha caído del cielo, y evidentemente eso carece de cualquier tipo de èpica.

Y tampoco olvidemos que el machismo que ha vertebrado la sociedad secularmente tampoco ha sido gratuito para los hombres, algún tributo han tenido que pagar, uno de ellos es que siempre se ha tenido en peor consideración al hombre que se casa por interés que a la mujer que lo hace por los mismos motivos, y continuamos en la misma dinámica. Uno de los discursos sobre los que se ha asentado la superioridad masculina es precisamente el rol de sostén económico de la casa, se le ha adjudicado tradicionalmente al hombre, y cuando es la mujer la que aporta a la economía familiar una cantidad superior a la de su pareja aun hoy muchos albergan un cierto sentimiento de mortificación. Sí, es fácil pensar que Daniel quedó estigmatizado en su ambiente social.

Y también es fácil pensar que el narrador continúa ocupado sentimentalmente, porque aunque su atención ha vuelto a estar momentáneamente centrada en el asunto de su “investigación”, el farol que se ha marcado ciertamente no ha podido ser más temerario. Y, como cabía esperar, no le ha salido bien; yo diría que le ha salido fatal, porque ha descubierto su mano de cartas ante Daniel. La reacción de este es para poner los pelos de punta. A mí, al menos, me ha sonado a amenaza velada, a silbido de serpiente.

Petons.

1 Julio 2009 | 09:50 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Ren, yo no creo que el “farol” le haya fallado al narrador, todo lo contrario, gracias a él Daniel ha “cantado”, y nuestra “voz en off” ha descubierto un fondo negro en un agua que creía clara. Esa información subliminal que obtiene es la que también le permitirá tomar la decisión adecuada respecto a qué hacer cuando descubra a Ángela besándose con otro hombre en un portal de la calle. Callarse.

En todas las partidas llega un momento en que las cartas deben ponerse boca arriba y el amigo de Daniel lo ha hecho por partida doble, se las ha enseñado voluntariamente al protagonista y sin quererlo a la que será su nueva esposa cuando han sido oficialmente presentados. Ángela sabe que él sabe.

Pero… el drama del narrador es notorio y paulatinamente mayor, con cada dato que obtiene aumenta su ignorancia, y al mismo tiempo un extraño temor que todavía no sabe explicar.

Besos.

3 Julio 2009 | 07:57 PM

ren

ren dijo

Yo más bien diría que a quien no nos ha fallado el farol es a nosotros, que gracias a él conseguimos oír el aria que “ha cantado” Daniel y enterarnos de lo que ocurre a través de esa voz en off.

Sí, el narrador ha obtenido una información que le permitirá tomar una decisión adecuada: callar en lo relativo a la escena que presenció en que Ángela y otro hombre se besaban apasionadamente. Y cierto es: cada descubrimiento que hace explica una duda anterior pero abre un nuevo interrogante, es lógico que esté desconcertado, y que sienta ese temor inexplicable. Inexplicable para él, yo sí le encuentro motivo: la manera en que lo mira y le habla Daniel cuando es consciente de que su amigo sabe más de lo conveniente. La amenaza velada que hay en su actitud es más que suficiente para crear ese temor…

Supongo que ese no explicarse a qué se debe su miedo proviene de que de un amigo, y más de años, no te esperas ningún daño. Tus amigos no te engañan, no te traicionan, no te amenazan, no te clavan ningún puñal por la espalda, ¿verdad…? Pueden ocultarte cosas, claro, todos tenemos nuestra parcelita vedada, pero en lo importante no te estafan emocionalmente ni de ninguna otra manera. Creo que el narrador parte de esa honradez y buena fe para con nosotros que le suponemos a quienes llamamos “amigos” y que no puede suponer que realmente Daniel constituya un peligro para él.

En cuanto a lo de poner las cartas boca arriba… yo no diría que siempre tiene que llegar ese momento. ¿Sabes? Mi abuelo materno, al que no conocí pero que debía de tener una cabeza muy bien amueblada (al menos, es lo que siempre cuenta mi madre), decía que cuando has de tratar con malas personas lo mejor es hacerles creer que no te das cuenta de cómo son en realidad, hacerte el tonto y ser amable con ellos, porque mientras se creen a salvo te dejan tranquilo. Pero cuando se saben descubiertos ya no hay imagen que salvar, ni nada que simular ni disimular, y entonces es cuando estás perdido.

Hay veces que lo mejor es dejar correr el agua, hacer como que no sabes nada y que el otro diga lo que quiera, fingir que lo crees y ya está, continuar como si no ocurriese nada. Al menos, mientras tengas interés en salvar una relación, es la única manera de que no se vaya a pique. Y a la vista está en esta historia… El narrador no se dio tiempo a pensar si ese gambito de que estaba echando mano era oportuno o no, y le falló la ventaja que esperaba obtener. De hecho, a partir de ahí ya no volverá a haber conversaciones entre él y Daniel, la amistad ha terminado aunque continúen relacionándose.

Besos.

4 Julio 2009 | 06:24 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Ren, la descripción que hace nuestro narrador de la reacción de Daniel frente al farol que su amigo le lanza está cargada de apreciaciones subjetivas y juicios de intención que ningún tribunal aceptaría como pruebas de cargo. Así que nosotros, que no somas más que ése juez, tampoco podemos aceptarlas ni darlas por buenas de nada más que del estado de ánimo del propio narrador que trata de describir la escena.

Respecto a eso de poner o no las cartas boca arriba yo te citaré a un premio Nóbel colombiano en honor a nuestra querida amiga Madeleine y a tantas otras lectoras que también nos leen de ése encantador país que lleva el nombre del gran Cristóbal.

Gabriel García Márquez afirma, en contra de lo que opinan la mayoría de mujeres de todo el mundo, que cualquier diferencia habida en un matrimonio, si es hablada, dialogada y tratada de consensuar y esclarecer por las partes, termina siempre en disputa y pleito, así que él aconseja callarse y seguir adelante si esto es lo que realmente se quiere, y si hay la voluntad y el amor necesario, olvidándose así de la ingenua y buena intención por aclarar las cosas, que, según el insigne escritor, nunca llega a ninguna parte que no sea ése enfrentamiento que genera otros y otros más.

Ésa es meramente su opinión, que no por Nóbel debe de ser acertada y que en todo caso es válida para los matrimonios y parejas en general, incluidas las de amigos y amantes. Yo no puedo darle ni quitarle la razón, pero en más de una ocasión la he puesto en práctica, tanto como culpable o víctima, y siempre me ha dado buen resultado al olvidarme de la razón que me podía asistir y sólo tener en cuenta la amistad y el amor por la otra persona.

Saludos.

9 Julio 2009 | 07:13 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Peletero: Yo diría que dos de los defectos mayores de nosotros los llamados humanos son la envidia y la hipocresía. Daniel quedó "estigmatizado en su ambiente social" por heredar la fortuna de su esposa..., y el narrador añade que éso siempre es feo. Y por qué ha de ser feo? Lo bonito sería que además de perder la mujer, Daniel hubiera quedado en la olla? Pues si yo fuera amiga de Daniel, y si supiera que Daniel no tuvo nada que ver en el asesinato de Cristina, como parece, porque hasta ahora él no ha sido acusado, yo francamente en lugar de estigmatizarlo, estaría contenta de saber que la pérdida que ha sufrido mi amigo no ha sido doble.
En cuanto a la actitud del amigo de desenmascarar a Daniel, sigo sosteniendo que cruzó un terreno que no era el suyo. Si Daniel y el narrador hubieran sido "pareja", yo obviamente, apartándome de la opinión del insigne escritor colombiano García Márquez hubiera encontrado razonable que pusiera todas las cartas sobre la mesa. Pero siendo sólo un amigo, aunque fuera un amigo bueno, no tenía por qué presionar de nuevo lo que ya de sobra sabía que Daniel NO quería contar. Allá cada uno con su conciencia. Si Daniel en efecto, como al final le pareció al narrador, tenía de tiempo atrás una relación con Angela, ése es su problema y esa infidelidad no lo hace tampoco automáticamente un asesino. Y en cambio echarle prácticamente a la cara su infidelidad, lo único que consiguió fue acabar con la amistad de los dos. Y al fin y al cabo, quién es uno para pedirle a un amigo cuentas por lo que hace.

En el matrimonio, querido Peletero, el tema es distinto. Allí yo aplico, como la mayoría de las mujeres, aquéllo de que "las cosas claras y el chocolate espeso". En el minuto en que haya desconfianza en una relación de pareja, todo se va al traste. Créemelo. Ah! y no se te olvide que García Márquez es costeño. Y en la costa la infidelidad de los hombres prácticamente se da por sentada y es hasta un "chiste" que a la mujer le pongan cuernos. Las señoras por lo general miran para otro lado, porque lamentablemente a muchas lo que les interesa mantener es su estatus. Besos.

20 Julio 2009 | 10:58 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, humedad de mis labios, la expresión “feo” es una licencia irónica que se permite el narrador, con ella trata de poner en evidencia la hipocresía que encierra, y que tu también me cuentas al hablarme de eso que hacen los hombres y las mujeres en una región de tu hermoso y bello país. Ellos las engañan con otras y ellas tratan de mantener el status. Esa es una vieja costumbre del mundo mundial, que de tan antigua ya se ha convertido en un bien en sí misma y que debería ser considerada patrimonio universal por la ONU, algo así como las pirámides de Egipto o la admirada, y del todo mundo reconocida, belleza de las mujeres colombianas.

Daniel, según parece, invierte los papeles, la gente que lo conoce sospecha que es él el que desea mantener el status. Nosotros sabemos que es cierto, es lo que le ha contado a su amigo.

Nadie tiene la autoridad que el otro no le ha dado, así que el narrador no puede ni debe hacer más que escuchar lo que Daniel le cuenta, asentir y dar cuatro consejos inodoros y soltar cuatro obviedades que no molesten a quién parece le cuenta algunas intimidades, nada más, ser educado, escuchar y callar. Pero la curiosidad es fuerte y nuestro amigo cree que podrá saber cosas de Daniel, pero ya sabemos todos que nunca se sabe nada de quién tenemos enfrente. Así que si queremos estar a su vera y disfrutar de su compañía, habremos de arriesgarnos. No hay nada sin riesgo.

El matrimonio es igual que las demás cosas de la vida, yo recuerdo que en todos mis numerosos matrimonios siempre ha sido así, es decir, las cosas son igual hasta que empiezan a ser diferentes.

Besos.

22 Julio 2009 | 06:29 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Bueno, querido peletero, yo en materia de matrimonios a una persona con tanta experiencia en ellos como tú, soy incapaz de discutir. Yo en ese campo apenas hablo por mí. Y como hasta el momento apenas he tenido uno solo, si el tema va por el número de los que uno tenga, reconozco que estoy en franca desventaja. Dejemos, entonces, que hablen los expertos en la materia. No te parece? Besiiiitos.

24 Julio 2009 | 11:06 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Bueno, mi reina, cuando uno se casa tantas veces como yo, a lo único que llega es a ser un experto en divorcios, no te rías, el divorcio es también una parte del matrimonio, es como el sexo, que no solamente consiste en el coito en sí, es también los preámbulos, los prólogos, los preludios, los introitos, los encabezamientos, los tientos, las entradas y los prolegómenos que pueden incluso durar meses y hasta años. Pero la verdad del sexo siempre la encontramos en “el día después”, en los conclusionamientos que diría nuestra amiga Sor, en los finales, que si son como deben de ser no son otra cosa que interludios, intermedios y entreactos, que en muchos casos solo duran escasos instantes o propician la huida inmediata, el “si te he visto no me acuerdo” y el “adiós que se me hace tarde”.

En definitiva, repito, todo es igual hasta que termina siendo diferente.

Besos requeteiguales.

25 Julio 2009 | 01:15 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Peletero: Obvio que el divorcio es parte del matrimonio, y no me río, dimelo a mí que me casé con un divorciado. Sí, "todo es igual" asombrosamente lo mismo, "hasta que termina siendo diferente". Ves? Por eso es que yo no le discuto al que sabe. Difícil "enseñarle a un padre a hacer hijos". Beeesossss, a mi peletero sagaz.

25 Julio 2009 | 04:47 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Es cierto, amiga Madeleine, los únicos que hacen hijos son las madres, los padres se contentan con mirar cómo acontece el milagro. Las mujeres nos ganáis en todo, en capacidad, eficacia, tino, cordura, sabiduría y sobre todo en valentía, por eso los varones nos dedicamos a la poesía y a la filosofía, que, como todo el mundo sabe, no son más que un par de tonterías.

Besos.

25 Julio 2009 | 07:33 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

No, mi querido Peletero, en ésto si que no estamos de acuerdo. Las únicas que hacen hijos no son las madres: sin el concurso del padre difícilmente una mujer pudiera hacer hijos..., y los padres no se contentan sólo con mirar cómo acontece el milagro: hay padres, querido, que durante toda su vida lo único que hacen son verdaderos milagros. Y las mujeres no os ganamos en todo... ni siquiera en decir tonterías. Besos mi peletero.

27 Julio 2009 | 06:29 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Ya lo sé, querida Madeleine, ya lo sé. La Filosofía no especialmente vuestro fuerte, no es la disciplina en la que más brilláis, es cierto, pero deberás reconocerme que en el asunto de hacer hijos los hombres tenemos una participación un tanto ridícula, ¿no?, placentera, pero poco sacrificada.

Aunque los tiempos cambian a toda velocidad.

Besos nada sacrificados y… lentos.

29 Julio 2009 | 08:23 PM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________ Suscribir con Bloglines __________________________________________________________________ __________________________________________________________________ Blogalaxia __________________________________________________________________ Add to Technorati Favorites __________________________________________________________________

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