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La Coctelera

El peletero

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18 Noviembre 2009

El peletero/Los cocodrilos del alba (1)

Los cocodrilos del alba

Los cocodrilos del alba eran unas criaturas pequeñas con aspecto de lagarto.

Tenían extremidades delgadas, cuerpo y cola desarrollada, cráneo de diseño anticuado, dos aberturas detrás de cada ojo y dientes dentro de la boca, no fuera de ella. Algunas planeaban de árbol en árbol con alas de piel tensada entre costillas enormemente largas.

Otras buscaban el mar.

Yo conocí a una que se llamaba Esther, difusa, despeinada y morena de piel muy blanca. Sus ojos siempre tenían el aspecto de haber llorado, hinchados y rojos, como sus labios cojos, que dibujaban una “M” amplia y gruesa. Me enamoraron su muy corta minifalda y sus piernas interminables y pálidas, sin color, suaves y con las incipientes varices muy bien señalizadas.

En el rostro tenía alguna espinilla, el cuello y los antebrazos eran largos y delgados igual que sus dedos finos de relojera. Vivía en la playa esperando que llegara el día de irse mar adentro.

Con su escote fino, su cuerpo estirado y sus mandíbulas estrechas, y ribeteadas de afilados dientes, podía atrapar cualquier pez o bestia marina. Con sus colmillos frontales lo agarraba para tragárselo sin masticar.

servido por el-peletero 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Xitus

Xitus dijo

Algunes dones sembla que no tinguin dents però en tenen, i d'afilades. Queixalen quan menys t'ho esperes. Després et sents desconcertat...

20 Noviembre 2009 | 02:23 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Així és, Xitus, però no et pensis, també en hi ha de desdentades que fan servir el vell i antic mètode de la succió, són com una aspiradora, no deixen ni una molla, ni una gota en cap racó.

Una abraçada.

20 Noviembre 2009 | 11:45 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Espeluznante la descripción, querido Peletero.

Sobre todo si alguien se enamora de las piernas de esta criatura y por mirarse distraído en sus ojos rojos e hinchados con aspecto de haber llorado, se tropieza con su mandíbula de dientes afilados..., no dudo que se lo traguen sin masticarlo. Casi podría apostar que las lágrimas de este lagarto del alba son lágrimas de cocodrilo, porque qué otra cosa puede brotar de los ojos de una criatura con tamañas habilidades como las que aquí tú describes? Brrr... Besos.

23 Noviembre 2009 | 06:43 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, esta serie, “Los cocodrilos del alba”, son retratos antropomorfos femeninos y las características descritas en ellos tienen un mero valor simbólico.

La belleza de una mujer no está en los cánones que la definen, se halla en las imperfecciones de la pantalla que todos tenemos en el fondo de nuestro cerebro, en ella se proyecta su imagen. En sus desgarros y sus manchas, en el uso reiterado y antiguo encontramos su perfección física y emocional. En Esther me gustaba esta especial combinación de colores, cabellos y ojos negros, párpados rojos, venas grises y azules y la piel blanca, muy pálida y descolorida. Era muy alta, pero se comportaba como si no lo fuera cuando me sonreía y la besaba.

Besos.

23 Noviembre 2009 | 11:41 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Pues sí, querido Peletero, hay mujeres que son como muñecas de hielo que no obstante su belleza gélida no aportan nada. Eso se sabe. Por suerte, por lo general hacen pareja con hombres muy parecidos a ellas.

Me gusta esa descripción tan humana y tan cercana a la realidad que haces de Esther, incluída la espinilla en su rostro y esa contradicción de su piel "morena de piel muy blanca". Tal como somos la mayoría de los humanos, algo contradictorios: Morenos de piel muy blanca y no importa si somos altos o bajos podemos comportarnos lo mismo como enanos o como gigantes cuando sonreímos y nos besamos. Besos.

24 Noviembre 2009 | 03:36 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Es verdad, querida Madeleine, pero a mi me gustan y me vuelven medio loco esas muñecas que dices, de escarcha y nieve, pero que lo aportan todo como un champaña frío, Esther era una de ellas, la palidez de su piel traslucida parecía cristal de hielo, mirabas a su través y veías, allí en el fondo, agitarse algo. ¿Qué era?

Besos.

24 Noviembre 2009 | 05:56 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Bueno, mi querido Peletero: "para gustos se han hecho colores", si tú mirabas a través de su cristal de hielo, y veías que se agitaba algo, probablemente algo habría allí. Quizá un tornado? un huracán, una tormenta? No, creo que nada de eso, creo que era una avalancha de nieve como esas que deben haber en el Himalaya. Besos.

24 Noviembre 2009 | 10:02 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, yo creo que eran gases, Esther comía muchas legumbres que le removían los intestinos, pero a mi me gustaba pensar que quizás guardaba un secreto profundo, una verdad reveladora que yo debía descubrir. Ya ves, tonterías mías. Como te puedes imaginar todos estos “cocodrilos” son mentira, excepto en aquello que son verdad.

Besos.

25 Noviembre 2009 | 11:41 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Je, je, querido Peletero, a lo mejor Esther guardaba un secreto profundo y lo protegía con gases. Ya sabes cada quien defiende como puede o con las armas que tiene sus secretos de estado.

Mmm..., yo no pienso que estos "cocodrilos" sean mentira, algo me dice que son mucho más reales de lo que uno imagina. Yo creo que son verdad, excepto en lo que son mentira..., como por ejemplo, en aquello de los gases. Besos.

29 Noviembre 2009 | 06:20 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, en todo caso todo es literatura, al menos eso que aquí se cuenta.

Las verdaderas mentiras ya sabes que se construyen de auténticas o medias verdades. Esther existió, por supuesto que sí, y era tal y como te la he descrito, la conocí en COU, en el curso previo a la Universidad, ambos nos sentábamos en el mismo pupitre y a ella nunca le cabían las piernas en él de tan largas que las tenía.

Besos.

30 Noviembre 2009 | 06:37 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Mmm..., y con todo y eso conseguiste graduarte? Eso es lo que yo llamo dedicación encomiable. Besos.

2 Diciembre 2009 | 03:05 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Sí, querida Madeleine, y lo logré con buenas notas, aquellos fueron unos años estupendos y magníficos; todo era un reto y una novedad, el aprendizaje era constante y permanente, una alegría y una aventura. Fueron mis mejores años.

Besos.

2 Diciembre 2009 | 12:02 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

No dudo, querido Peletero, que hayas obtenido buenas notas. Cuando uno es joven es capaz de todo. Besos.

4 Diciembre 2009 | 07:21 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Es cierto, querida Madeleine, cuando uno es joven es incluso capaz de seguir siendo joven el resto de su vida.

Besos maduros.

4 Diciembre 2009 | 04:54 PM

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Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________

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