Publicidad:
Terra
La Coctelera

El peletero

WHAT YOU SEE IS WHAT YOU GET

27 Agosto 2010

El peletero/La aguja del pajar (36)

Lecciones imaginarias, poéticas y desordenadas sobre arte y pintura.

36. Del exterior y del interior.

La moderna Holanda del siglo XVII y XVIII, cuando pinta, prefiere las representaciones de la vida real y cotidiana, el cuadro de costumbres, el retrato, el paisaje, el bodegón, la escena de interior y la arquitectura. Estos temas ya no son el marco de otros, como las personas viven también independientes.

El paisaje holandés flota, se halla en, y más allá también de los árboles que bordean los caminos, es casi trascendente. Pero ¿dónde encontrar ese alcance largo en el paisaje “campestre” que inauguran Ruysdael y Hobbema?

La pintura holandesa ha sido siempre el mejor espejo de si misma y de sus autores, conciudadanos, clientes y paganos. Un dibujo excelente y seguro, una gama cromática sobria, apenas seis colores y un sin fin de semitonos, tamaños pequeños y un uso evidente de la cámara oscura nos cuentan quiénes son. La línea del horizonte es más baja de lo habitual dando más protagonismo al cielo, buscando en él un punto de fuga más allá de lo que indican las líneas del ojo. Ese centro alto, por encima del suelo, les confiere la inevitable irrealidad y trascendencia a unas tierras que se hallan, paradójicamente, por debajo del mar y que quieren ser “campestres” y celestiales.

La naturaleza pintada y pensada de Holanda tiene el mismo aspecto que los interiores de sus casas, no hay manera poética de distinguir los unos de los otros. Patinir y Brueghel sobrevolaban como un dios la tierra, y más que paisajes nos mostraban dioramas y pesebres. Rembrandt, y todos los demás, viajaban a pie, lo único que volaba era su vista cuando se levantaba por encima del horizonte. En sus paisajes al ser humano sólo se le halla en el espectador que contempla la obra a través de la mirada del pintor. Las personas y sus figuras han desaparecido de la pintura de paisajes; ciudades, ríos, caminos, arboledas, espacios vacíos bajo cielos inmensos, naturaleza plácida fuera del polvo que el viento del mar arrastra indiferente y al que nada, tarde o temprano, sobrevivirá.

Ruysdael pinta cementerios en sus horizontes vacíos, los rastros humanos son escasos, apenas trazos, unas pocas huellas en alguna rama rota. Sin embargo, Hobbema pinta barcas en la playa sin los pescadores que las tripulan, en ellas nos muestra el instrumento laso, ¿son pecios?

Vistas iluminadas en pardo y bosques apagados en verde oscuro con sombras grises y marrones entre alguna hoja que deja ver un azul lejano y blanco.

------------------------------

 

 

 

 

 

 

 

 

36M

-“Yo quise ser tu ave, tu albatros o tu frailecillo, tu tucán. Pero sólo llegue a ser tu pez plata, una faca afilada clavada en una piedra enamorada de un ciprés.

¿Me amaste alguna vez?, ¿me oíste cantar?, ¿me viste nadar de noche?, ¿cuántas veces morí en tus brazos?, ahora me muero de otra manera.

¿Dónde dices que te encuentras?, ¿en qué país estás?, ¿en qué casa vives?, ¿con quién te acuestas?, ¿has estado enfermo?

Nunca me dices nada, pareces un árbol que vigila sus secretos carcomidos en la hendidura de una roca enamorada, enamorada de ti.” (La madeja. Cartas a un amigo.)

------------------------------

 

 

 

 

 

 

 

 

36H

-“Y yo te respondía, a mi vez y esforzándome mucho al hacerlo, que la soledad se encuentra en la mirada. Tu querías creer que ella es un faro como nuestra vela de la playa, que te señala un puerto abrigado y yo no osaba desengañarte, no deseaba cortar el lazo que nos unía cuando nos mirábamos durante horas, ese hilo del cometa que al romperse se convertía en un meteoro encendido que brillaba y caía.

“Manet es un dios curioso y cercano, solo, que no solitario. Por eso la mujer lo mira y con él nos mira a nosotros. En el centro, su compañera agachada, entre vestida o desvestida, con su rostro oculto, busca por el suelo del prado algo que ha perdido o algo que no encuentra. Los dos hombres conversan amigablemente, vestidos de la cabeza a los pies. Las interpretaciones obvias de la escena son muchas, nosotros no las expondremos ni haremos ninguna propia, sólo recordaremos a Giorgione y a su “Tempestad”. Y la mujer que allí aparece con su hijo, por cierto, ¿cómo está el tuyo? (“El peletero campestre”, el peletero) (El hilo. Cartas a una amiga.)

servido por el-peletero 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

NoSurrender

NoSurrender dijo

En Holanda, la vida se muestra de una manera que los católicos consideraríamos obscena. Es normal encontrar ventanales verdaderamente enormes sin cortinas donde una mujer desnuda sale de la ducha, un hombre en bata y sin afeitar toma el primer café de la mañana, un ama de casa fregando los platos en una cocina destartalada, una pareja homosexual comparte la intimidad de su casa... No me extraña que sus pintores buscaran el instante mágico fuera de esas escenas cotidianas tan abiertas y públicas que, quizás, acaban perdiendo el interés.

Es un gran país, con una gran pintura. Os lo recomiendo.

Salud!

28 Agosto 2010 | 12:19 PM

el-peletero

el-peletero dijo

No sólo los católicos, querido Lagarto, muchos otros, los sintoístas o los mismos y antiguos romanos que para alguna clase de moral eran muy suyos.

El concepto de intimidad es sin duda un hecho moral, pero seguro que es algo que tiene que ver también con el necesario pudor psicológico que da consistencia a la elegancia y a la inteligencia de las formas.

Muchos blogs, y otros fenómenos de las redes sociales, muestran la intimidad en público haciendo alarde en ella, de sus sentimientos y usándolos casi como si fueran agendas colectivas dónde se anotan citas y se proponen encuentros.

En los mismos autobuses o vagones de metro la gente habla por sus móviles sin la más mínima vergüenza, en alto, a viva voz nos cuentan su vida, nos enteramos de todo y ellos, y todos, tan contentos.

Holanda no fue siempre así, todo lo contrario, era puritana. Sus pintores buscaban, en lo que veían, lo que buscan y han buscado todos los buenos pintores siempre, a eso tú le llamas “instante mágico”, pero de mágico no tiene nada, ellos querían hallar, precisamente, la otra cara de la moneda, el “instante real”.

Gracias por la recomendación que nos ofreces, Lagarto, la tendremos muy en cuenta.

Saludos.

28 Agosto 2010 | 07:50 PM

mi nombre es alma

mi nombre es alma dijo

A mi me gusta poco el realismo (en pintura digo) porque si lo pienso bien me gusta lo realista en la vida cotidiana. Pero en el dibujo me gusta el colorido luminoso, el contraste, la caricatura poco definida.....

29 Agosto 2010 | 08:33 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Apreciada Alma, a cada uno le gusta lo que le gusta, pero nadie diría eso que dices, tu misma haces la puntualización, sobre un buen vino o un tomate.

Estos últimos días he tenido unas muy buenas conversaciones sobre ambos y de lo que estoy más contento es de haber oído que para apreciar el vino ha de educarse el gusto. Sobre pintura nadie recomienda que haya de educarse la mirada, es curioso.

Sea como sea, “realismo” es un término que trata de describir la realidad, lo hará mejor o peor, pero en cualquier caso deja constancia de que no podemos prescindir de ella, es imposible, fuera del desvarío, la locura o la muerte. Incluso ellas también son reales como lo son nuestros sueños que no recordamos. La luminosidad, el contraste o la poca definición en las caricaturas son buenas ayudas para esa descripción de lo real. Quizás mi visión de “realismo” es muy amplia, pero la idea de “caricatura” a la que aludes es muy válida, ella nos permite observa mejor lo real del otro, en su retrato, aunque algunos confunden ambas cosas, retrato y caricatura.

Por cierto, tus poemas, los tuyos y los de otros que citas, son muy realistas, ¿no?

Saludos.

30 Agosto 2010 | 09:01 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Si desnudar a alguien no ha sido nunca una actividad baladí, vestirla tampoco lo es y mucho menos cuando la materia prima es algo tan sublime como la piel. Este es el hecho, sin más, y en él nos regocijamos y sobre él nos preguntamos y nos hacemos responsables, hasta las últimas consecuencias. ______________________________________________________________ __________________________________________________________________

Fotos

el-peletero todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera